Obama


Con la firma de una ley que permite al Pentágono entrenar y armar a los rebeldes sirios en el combate al Estado Islámico (EI), EE.UU. dio ayer inicio a un proceso que puede llevar hasta 17 meses, sin aclarar cuándo comenzarán los ataques aéreos contra el grupo yihadista en Siria.


El presidente Barack Obama firmó una ley presupuestaria que incluye la autorización del Congreso al Pentágono para entrenar a unos 5,000 rebeldes sirios y proporcionarles armas para que luchen contra el EI desde dentro de Siria.


La medida era una pieza clave en la estrategia contra el EI de Obama, que quiere contar con un actor fiable dentro de Siria para repetir el esquema implementado en Irak, donde el nuevo Gobierno iraquí y las milicias kurdas son quienes se encargan del combate sobre el terreno, y EE.UU. se limita a dar apoyo aéreo.


La Casa Blanca reconoció ayer que el proceso será largo y el Pentágono describió un cronograma de entre 11 y 17 meses, que comienza con un proceso de selección de 5,000 combatientes moderados de entre quienes luchan contra el régimen de Bachar Al Assad.