Osama


Desafiante hasta el fin, el yerno de Osama bin Laden fue sentenciado el martes a prisión perpetua por actuar como vocero de al-Qaida después de los ataques terroristas del 2001.


Sulaiman Abu Ghaith fue sentenciado por el juez Lewis A. Kaplan, quien dijo que no vio “ningún remordimiento” en el imán de 48 años. “Usted, señor, a mi juicio, todavía quiere hacer todo lo posible para cumplir con la agenda de al-Qaida de matar estadounidenses”.


Abu Ghaith fue la figura de al-Qaida de mayor rango que enfrenta juicio en Estados Unidos desde los ataques. El clérigo kuwaití fue la voz de las videograbaciones en busca de reclutas después de los ataques del 2001.


En el juicio afirmó que su papel había sido estrictamente religioso. Justo antes de ser sentenciado, Abu Ghaith dijo por medio de un intérprete que “no pediría clemencia de nadie que no fuera Dios”.