bay


La auditoría practicada por la Cámara de Cuentas al cabildo de Bayaguana tras las denuncias de irregularidades que provocaron el asesinato del regidor peledeísta Renato Castillo Hernández, y cuyo actor intelectual habría sido el alcalde Nelson Sosa Marte, arrojó inobservancias a disposiciones legales que envuelven la suma de RD$36 millones 815,767.


Según el informe de los técnicos de la Cámara de Cuentas, la experticia, que abarca la gestión del suspendido alcalde y la de su antecesor, Emerson Eusebio P., revela que del primero al 31 de diciembre de los años 2010, 2011 y 2012, los gastos en servicios personales ascendieron a RD$26,440,611, monto este que es superior al porcentaje establecido por ley.


Asimismo, indica que en ese período el cabildo invirtió RD$7,990,918 en “ayudas” a relacionados con miembros del Consejo de Regidores; dejó de retener Impuesto sobre la Renta por RD$1,041,568.


Emitió cheques a favor de un mismo beneficiario con distintos nombres por una suma total de RD$797,950, y cubrió el pago de una “nominilla” con fondos de la cuenta de Servicios Múltiples ascendentes a RD$544,720.


Falta información financiera. De acuerdo con el informe que firman Luis Paulino Santos, director de Auditoría, y Cristian Díaz Pérez, supervisor de equipos, el cabildo no elabora Estados Financieros, por lo que no existe un debido control y detalle de las cuentas por cobrar sobre los arbitrios, cuentas por pagar a los suplidores de bienes y servicios, y sobre los activos fijos, “del cual no se dispone de un detalle que refleje sus costos y depreciación aplicada”.


Tampoco registra sus operaciones a través del Sistema Integrado de Finanzas Municipales (SIFMUN), comprobándose que el mismo no genera ni registra los eventos contables de manera sistemática codificadas, ni clasificadas, de manera que al ser comparadas con los documentos de soporte exista armonía entre el registro y la ocurrencia.


Agregan los técnicos que el ayuntamiento, además, no genera reportes de gastos por objeto, ni es posible asociar los cheques emitidos por diferentes conceptos con los cheques físicos, exceptuando los gastos personales.


Deficiencias sistema de control. “Se evidencian diferencias en montos entre los registros y documentos físicos que sustentan los análisis realizados a las cuentas: servicios personales, servicios no personales, transferencias corrientes, entre otros, lo que indica que las informaciones generadas no son confiables…”, dicen los auditores en informe.