Ataque


Una bomba y fuego de mortero dejaron al menos 10 personas muertas en áreas chiíes dentro y fuera de la capital Bagdad, informaron las autoridades el domingo.


La policía indicó que tres granadas cayeron en una zona residencial en Sabaa al-Bour, justo al norte de Bagdad, matando a seis, entre ellos un niño de 12 años. Varios vehículos resultaron dañados en el ataque, que hirió a 17.


Más tarde, una explosión en una calle comercial dejó cuatro muertos y 11 lesionados en el distrito bagdadí de Shaab.


Funcionarios médicos confirmaron los decesos. Todas las fuentes hablaron con la condición del anonimato porque no estaban autorizados a dar información a los medios de comunicación.


Los ataques contra civiles chiíes son tácticas comunes utilizadas por los extremistas del Estado Islámico, un grupo que considera herejes a los chiíes y ha capturado enormes franjas de territorio en el oeste y norte de Irak.


También el domingo, el portavoz militar Qassim al-Moussawi informó que las fuerzas de seguridad iraquíes lograron romper el sitio a unos 400 soldados que fueron rodeados por el Estado Islámico hace tres días en un área dominada por suníes en la provincia de Anbar. El vocero no dio más detalles.


Los soldados estaban atrapados en el área de Sijir cerca de la ciudad de Faluya, 65 kilómetros (40 millas) al oeste de Bagdad.


Los extremistas islámicos lanzaron también ataques suicidas contra las tropas iraquíes en Sijir y hubo enfrentamientos, causando un número indeterminado de bajas, dijeron oficiales de seguridad que no estaban autorizados a hablar con los reporteros.


Los combatientes sunitas tomaron el control de Faluya hace meses y las fuerzas del gobierno no han podido recuperarla.