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Santiago.– En el Callejón de las Ánimas en Moca, una madre soltera con trece hijos, es el vivo ejemplo de cientos de mujeres que viven en precarias condiciones donde las políticas del gobierno tardan en llegar.


Con una mirada escurridiza , apenada por la realidad que las cámaras captarían, Marina Isabel Díaz de 41 años junto a sus trece hijos, vive debajo de algunas hojas de zinc las cuales cubren a duras penas, unas débiles tablas de madera que conforman dos habitaciones y una cocinita donde se percibe un fogón vacío.


Hace 9 años el padre de sus hijos la abandonó y aunque según nos cuenta, este reside a pocos kilómetros, nunca se ha presentado para saber la condición de sus hijos, si éstos han pasado bocado por su garganta o no.


Marina también está a cargo de su madre de 70 años la cual quedó imposibilitada de caminar como consecuencia de una enfermedad.


Pero esta valerosa madre no ha estado sola en estas situaciones calamidosas, Yomairy Díaz de 23 años la mayor de su hijas, ha sido su apoyo, sobre todo en momentos donde se han producido desavenencias entre sus tios y su madre por el terreno de la vivienda.


A pesar de los momentos tristes que han pasado juntos, y las dificultades que les han sobrevenido, sueñan con obtener una profesión.


De los trece niños y jóvenes sólo siete estudian, los demás han tenido que trabajar en distintos oficios herrería, mecánica y limpieza de viviendas en el caso de las féminas.


Tanto Marina como sus hijos desean tener una vivienda propia en la cual puedan estar cómodos, y crecer dignamente. Apelan a la bondad de empresarios o autoridades que se solidaricen con su historia de vida.