fin del mundo


Momentos de verdaderos apuros, de casi su destrucción, a prácticamente la desaparición de la vida.


1- La creación de la Luna


La Tierra se formó hace unos 4.570 millones de años y no existían en el Sistema Solar los 8 planetas actuales, sino decenas de ellos. Hoy, lo que vemos es el resultado final de grandes colisiones entre aquellos planetas y hoy solo quedan los supervivientes de esa catástrofe inicial.


Cuando la superficie de nuestro planeta apenas se había enfriado, uno de aquellos planetas, que seguramente compartía órbita con la Tierra y que llamamos Tea u Orfeo, de la mitad del tamaño de la Tierra, tomó una trayectoria de colisión contra nuestro planeta.


De ello hace unos 4.533 millones de años. La colisión fue tal, que la Tierra se volvió a fundir por completo y estuvo a punto de destruirse y hacerse añicos. Por aquél entonces la vida no existía en un mundo tan hostil. Los escombros de la superficie de la Tierra y Tea, saltaron al espacio. Casi todo Tea se fundió con la Tierra y su núcleo bajó hasta el nuestro, uniéndose.


Los escombros que saltaron al espacio tomaron una órbita alrededor de la Tierra, fusionándose y formando la Luna. Pero la Tierra ha sufrido otros impactos, no de esa magnitud, pero han puesto la vida en jaque.


2- El bombardeo tardío


Hace unos 4.000 millones de años se inició en todo el Sistema Solar un catastrófico bombardeo de miles de millones de asteroides. Los asteroides que son rocas de tamaño entre algunos metros y varios kilómetros de diámetro, son los restos de la formación de nuestro sistema planetario, de hecho, gran cantidad de ellos cayeron a los planetas engrosando su masa.


En aquella época, el caos entre los asteroides era total, con órbitas inestables, que eran desviadas continuamente por la gravedad de los planetas.


Con el paso de los millones de años, los asteroides se fueron congregando entre Marte y Júpiter (cinturón principal de asteroides), en la órbita de Plutón y más allá (cinturón de Kuiper) y en una hipotética nube a dos años luz del Sol, que envuelve a todo el Sistema Solar (nube de Oort).


Pero hace 4.000 millones de años, el Sistema Solar no estaba ordenado. Miles de millones de asteroides caían sobre los planetas, incluyendo la Tierra.


Las pruebas de aquél acontecimiento las tenemos en satélites y planetas muertos, sin actividad, como es el caso de Mercurio o nuestra Luna, la Luna la vemos tal como era hace 4.000 millones de años, desde entonces prácticamente nada ha cambiado.


La Tierra borró casi todas esas huellas debido al agua, el viento, las erupciones volcánicas y más tarde se protegería de la mayor parte de esos impactos con su atmósfera.


Hemos observado cráteres tan grandes, que algunos satélites han estado al límite de ser destruidos, como ocurre en la Luna Mimas de Saturno o Fobos de Marte.


3- Oxidación


Hace unos 2.400 millones de años, parte de los organismos vivos, comenzaron a producir de forma masiva oxígeno molecular (O2). Esto dañó en gran medida a la vida que no utilizaba el oxígeno en su metabolismo (organismos anaerobios), era como un veneno para ellos, pero además era la forma de vida dominante.


Los anaerobios, lanzaban grandes cantidades de metano a la atmósfera y la combinación de oxígeno con metano, fue explosiva para aquella época.


Además, la radiación ultravioleta procedente del Sol, llegaba con mucha más intensidad que ahora a la superficie de la Tierra. La suma de estos tres elementos da como resultado una oxidación, que termina formando dióxido de carbono (CO2). Se rompió por lo tanto el equilibrio de los gases de efecto invernadero.


Se produjo una disminución drástica de la temperatura, ocasionando la llamada glaciación Huroniana, que duró al menos 300 millones de años en la era Paleoproterozoica.


4- Bola de nieve


Hace entre 750 y 580 millones de años, hubo una disminución drástica del CO2 en la Tierra. Se han encontrado vestigios de hielo en todo el planeta y durante aquella era, denominada el proterozoico.


Todo ello comenzó hace unos 800 millones de años, cuando el supercontinente que contenía toda las tierras de nuestro planeta, comenzó a fragmentarse y separarse.


Esta separación, fue provocada por movimientos magmáticos de la corteza terrestre. Cuando la lava entró en contacto con el océano que rodeaba al supercontinente emergido, aumentó considerablemente el vapor, que ascendía a la atmósfera provocando un aumento devastador de las lluvias.


El vapor y el agua absorbieron el CO2 presente en la atmósfera. Al llover arrastraron el C02 al fondo del océano en forma de carbonatos. Entonces, al bajar la concentración de C02 que produce el efecto invernadero y que mantiene a la Tierra caliente, provocó el efecto contrario.


El frío se apoderó de todo el planeta. La Tierra era una bola de nieve, muy similar a lo que es ahora el satélite Europa de Júpiter, donde no se observan tierras; solo hielo en toda su superficie.


Se ha podido calcular que la temperatura en el ecuador era de -20ºC y en los polos de -80ºC. Pero esta condición de frío extremo, se retroalimentaría poco a poco, ya que el hielo refleja la luz solar, no la absorbe, por lo que la Tierra seguiría un proceso de enfriamiento prolongado.


La vida en nuestro planeta estaba en el océano, eran microorganismos que sobrevivieron gracias a la escasa luz del Sol que lograba atravesar los hielos.


La Tierra se recuperó por la intervención de las erupciones volcánicas, que arrojaron suficiente CO2 como para estabilizar la temperatura en unos 25ºC de media.


Si actualmente la temperatura de los mares sube algunos grados, el CO2 que permanece en las profundidades, saldrá a la atmósfera complicando aún más el cambio climático, aumentando la temperatura.


5- Asteroide


Hace 65 millones de años, un asteroide de unos 11 km de diámetro comenzó a llevar una trayectoria de caía hacia nuestro planeta, que estaba dominado por los dinosaurios, una forma de vida que llevaba al menos 160 millones de años sobre la faz de la Tierra.


El asteroide consiguió atravesar nuestra atmósfera sin destruirse. Cayó en la actual región del Yucatán, en México, justo donde floreció la cultura maya entre el 2000 a.C. y el -1546 d.C. Aún es visible el cráter que dejó, de unos 200 km de diámetro.


Cuando el asteroide golpeó la Tierra, millones de toneladas de roca fundida se alzaron hacia la atmósfera, algunas de ellas consiguieron llegar a la mitad de la distancia que separa la Tierra de la Luna. Poco después, todo este material incandescente caería sobre la nuestro planeta, incendiando gran parte del mismo.


Pero lo peor estaba por llegar. El impacto provocó que una gran nube de polvo se levantara y alcanzara la alta atmósfera, una nube semejante a la que pueden levantar más de cien grandes volcanes a la vez.


La nube cubrió todo el planeta y la luz del Sol, ya no pudo pasar. Durante meses o tal vez durante años, el Sol se dejó de ver. Las plantas comenzaron a morir, luego los herbívoros y más tarde los grandes carnívoros.


La vida prácticamente llegó a su fin, pero se pudieron salvar de tal hecatombe los animales más pequeños. En ese momento los mamíferos que no podían progresar por el dominio de los dinosaurios comenzaban a aparecer, eran como pequeños roedores.


Algunos científicos, piensan, que si no hubiera llegado a impactar aquel asteroide contra la Tierra, la especie humana no habría surgido jamás, pues el poder absoluto estaba en manos de los dinosaurios.


Otros grandes asteroides han chocado contra la Tierra y han puesto en jaque la vida en nuestro planeta. Hemos de hacer programas para desviar a los asteroides del camino de la Tierra, porque tarde o temprano volverán a impactar contra nuestro planeta. Ya se están preparando programas espaciales para ello, pero el tiempo es oro.


Hay varias formas de hacerlo por ejemplo colocando una nave en un asteroide y con la fuerza de propulsión de ésta, desviarlo, también adosando una nave al asteroide y desplegando una gran vela que sea arrastrada por el viento solar o bombardeándolo sin destruirlo. Este es el mayor peligro que la Tierra tiene hoy en día y lo seguirá teniendo por siempre.


Todas estas catástrofes han ocurrido sin estar el hombre sobre la Tierra. Ha habido grandes cambios y el hombre no puso su mano.


6- Yellowstone


Hace 640.000 años, una inimaginable erupción volcánica, hizo su aparición en lo que ahora son los Estados Unidos de Norteamérica, en el Parque Nacional de Yellowstone, al menos se tiene constancia de otras dos erupciones hace 2,1 (la más pequeña de las tres, peo que arrasó varios estados) y 1,2 millones de años, la mayor de las tres erupciones, cubriendo de lava y cenizas prácticamente todos los Estados Unidos excepto las costas este y oeste.


Lo que hay bajo Yellowstone es un supervolcán de 90 x 30 km y contiene actualmente 600 km cúbicos de roca fundida que en cualquier momento podría entrar en erupción y podría arrasar con las dos terceras partes del territorio de Estados Unidos, de ahí la gran cantidad de lagos de agua caliente y géiseres que contiene el parque.


Una erupción del supervolcán de Yellowstone equivaldría a 1.000 bombas de Hiroshima cada segundo. El magma se encuentra ahora a 10 km de profundidad, pero cuando se eleve hasta los 2 ó 3 km de profundidad, será un momento para estar inquietos. El suelo de Yellowstone emite unas 35 veces más calor que la media del suelo de América del Norte.


Pero lo que aconteció hace 640.000 años, fue una de las mayores catástrofes que ha ocurrido en la Tierra estando el hombre presente en ella. La erupción fue tan descomunal, que la lava se extendió por cientos de km a la redonda y las cenizas cubrieron todo los Estados Unidos, el norte de México y el sur de Canadá, exceptuando las costas este y oeste.


Las cenizas se desplegaron por la atmósfera cubriendo la Tierra, no con una capa espesa, pero suficiente como para bajar la temperatura algunos grados. La erupción, aniquiló la vida en cientos de km a la redonda de la caldera.


7- Lago Toba


Pero tal vez la más dramática erupción volcánica para el ser humano haya sido la ocurrida con el origen del Lago Toba de 100 x 30 km y 550 m de profundidad (isla de Sumatra, Indonesia), cuando un supervolcán estalló hace unos 74.000 años. Se trata del lago más grande que ha dejado una erupción volcánica. La civilización se redujo a pocos miles de personas.


Esta teoría catastrofista, fue propuesta por primera vez en 1998 por Stanley H. Ambrose, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. En esta teoría recoge que la especie humana estuvo al borde de la extinción. La temperatura bajó de media unos 5 grados durante un período de 6 a 7 años.


En zonas templadas se redujo 15 grados, ello creó un cuello de botella en la población de homínidos de aquella época. Las cenizas del supervolcán se extendieron por toda la Tierra, ocultando la luz del Sol y creando una glaciación.


Los estudios de población, indican que todos los seres humanos provenimos que aquél puñado de homínidos que quedó en aquella larga glaciación. Más tarde, cuando las condiciones climáticas fueron las apropiadas, los humanos se extendieron primero por África y después por Oriente Medio.


Hay tres factores que apoyan con claridad esta teoría: los fósiles encontrados, los trabajos y resultados arqueológicos y las pruebas genéticas.


8- Cíclicas


Otras grandes catástrofes son cíclicas o con períodos desconocidos como la inversión de los campos magnéticos de la Tierra. Cuando ello ocurre, nuestro planeta se queda sin protección ante las tormentas solares, si ello coincidiera, provocaría una catástrofe a nivel global.


El paso de nuestro Sol en su movimiento por la galaxia por nubes de gas, haría que el Sol absorbiera parte de esa nube aumentando considerablemente su temperatura y por tanto la de la Tierra. Los períodos de mínima actividad solar, de los que solo conocemos uno y que acaeció entre los años 1645 a 1715, llegando a cubrir los hielos gran parte de las zonas templadas de la Tierra, entre ellas toda Europa y Norteamérica.


La explosión de una estrella supernova cercana llenaría de rayos cósmicos la Tierra. Éstas son las partículas más energéticas de la naturaleza, una de esas partículas nos atraviesa una mano cada segundo a nivel del mar, ello no causa daño, pero sí una lluvia intensa y prolongada.


Hay estudios que indican que los rayos cósmicos pueden modificar el ADN humano o la composición química de virus y bacterias.


Nuestro Sistema Solar tiene una barrera de protección llamada heliopausa, que es el lugar en el que el viento solar se une al medio interestelar o choca con otros vientos de otras estrellas, gracias a ella, muchos de los rayos cósmicos son detenidos, pero dicha barrera puede mermar, de forma que nos deje indefensos ante estos rayos.


Existen otros fenómenos cíclicos que actualmente están en estudio y otros que jamás los conoceremos o tardarán millones de años en producirse.