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En la República Dominicana solo el 21% de la población tiene conexiones para deponer las aguas utilizadas en los hogares y existen nada más 56 plantas, de las que 14 funcionan adecuadamente, por lo que de su presupuesto el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) destina el 48% para la deposición de escretas.


Al tratar el tema, el director del organismo, Alberto Holguín, dijo que en estos momentos se habilitan al menos 20 plantas de aguas servidas y que se ha iniciado un proyecto de alcantarillado en Monte Cristi, Villa Vásquez, Azua, Ocoa y Neiba, con un valor de US$150 millones. Ya se erogaron casi RD$1,000 millones de avance para el proyecto, aseguró Holguín.


Consideró que solo el 21% tenga conexiones de aguas servidas implica para una ciudad como Santo Domingo que unicamente el 5% tiene acceso a aguas tratadas y eso es fatal para la salud.


Unos 250 mil hogares del país no tienen deposición de excreta, no tienen letrinas y eso requiere más de US$5,000 millones, muy alto para el país, dijo el funcionario. Esto daría cobertura total.


Holguín participó en la presentación del Diagnóstico Nacional de Gestión de Excretas y Aguas Residuales y la Agenda Regional de Saneamiento, una actividad en la que estuvieron representantes del organismo regional del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica).


“La ciudad de Santo Domingo, por su alta densidad tiene un grave problema de aguas servidas. El mayor problema para tener agua potable en los hogares es que el dominicano busca soluciones individuales a esas situaciones”, explicó.