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LA ROMANA. Atribulado por deudas económicas y problemas familiares un sargento retirado de la Policía Nacional se suicidó tomando una sustancia fosforada en medio de unos matorrales, donde se escondió para cometer la acción.


Gerardo Gil Núñez, de 66 años, sargento mayor retirado de la Policía, fue encontrado en una zona baldía, próximo a la avenida Francisco Alberto Caamaño Deñó.


Gil Núñez, quien residía en la calle Segunda, del sector Benjamín, fue encontrado por familiares y un motoconchista, quienes llevaron el cuerpo a la clínica Coral, donde se certificó su muerte por envenenamiento.

 

El informe médico y policial no precisa qué tomó el suboficial para quitarse la vida.

 

De acuerdo a lo declarado por el motoconchista Manolo Castillo Rijo, el militar retirado le había pedido que tomara la avenida Caamaño Deñó para buscar unos supuestos audífonos que había perdido.

 

Una hija del suicida, que no fue identificada por las autoridades, informó a los investigadores que su padre padecía depresión y que anteriormente ya había intentado  quitarse la vida.

 

El cadáver fue enviado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), en San Pedro de Macorís, para los fines de necropsia.

 

El médico legista Benito Kelly y los oficiales de Investigaciones Criminales de la Policía, Víctor Domínguez de los Santos y José Severino Brand, y de la Policía científica, Beltré Rossó, se hicieron cargo del caso.