autopista por muerto


El secretario de Justicia Eric Holder ordenó hoy que un médico forense federal realice otra autopsia al cadáver del adolescente negro de Misuri cuya muerte a balazos a manos de un policía blanco ha ocasionado una semana de protestas, en ocasiones violentas, en el suburbio de San Luis.


“Las circunstancias extraordinarias que rodean la muerte de Michael Brown, de 18 años, y una solicitud de miembros de la familia Brown motivaron la orden, dijo en un comunicado el vocero del Departamento de Justicia, Brian Fallon.


“Este examen independiente se realizará tan pronto como sea posible”, señaló Fallon. “Incluso una vez que sea terminado, funcionarios del Departamento de Justicia siguen planeando tomar en cuenta la autopsia realizada por el estado de Misuri en el curso de su investigación”.


El Departamento de Justicia ya había profundizado su investigación sobre una posible infracción de derechos civiles en el curso de los hechos que condujeron a la balacera fatal.


Funcionarios dijeron un día antes que 40 agentes del FBI estaban yendo puerta por puerta recabando información en el suburbio de Ferguson, Misuri, donde Brown, quien no estaba armado, fue ultimado a balazos en medio de la calle el 9 de agosto.


David Weinstein, un exfiscal federal quien supervisó la división de Derechos Civiles en Miami, dijo que una autopsia realizada por autoridades federales se enfoca “de manera más cercana en el punto de entrada de proyectiles, heridas defensivas y contusiones” que pudieran ayudar a esa investigación, y que la medida “no es tan inusual”.


Agregó que las autoridades federales quieren calmar cualquier temor público de que no se tomen acciones en el caso.


El presidente Barack Obama, quien ha estado recibiendo reportes regulares sobre la situación en Ferguson mientras está de vacaciones, también recibirá un informe de Holder cuando regrese a la casa Blanca el lunes.


El anuncio más reciente del Departamento de Justicia llega después de la primera noche de toque de queda impuesto en Ferguson, que terminó con el uso de gases lacrimógenos y siete arrestos, después que la policía usó vehículos blindados para dispersar a manifestantes que se negaban a salir del suburbio.


El capitán Ron Johnson, de la Policía de Carreteras de Misuri, dijo en conferencia de prensa que las manifestaciones no fueron la razón del aumento en la reacción policial esta madrugada, después de entrar en vigor el toque de queda, sino que se debió a un reporte sobre personas que se habían metido a un restaurante y un hombre con una pistola en la calle mientras vehículos blindados se acercaban a la multitud de manifestantes.


En otro suceso durante la noche, un hombre fue baleado de gravedad, pero no por la policía. Las autoridades buscan al agresor. Alguien también le disparó a un auto patrulla, señalaron las autoridades.


Las protestas han continuado desde que la muerte de Brown hizo aumentar las tensiones raciales entre la comunidad, integrada predominantemente por personas de raza negra, y la Policía de Ferguson, cuyos agentes son blancos en su mayoría.


Eso ha provocado enfrentamientos entre los manifestantes y la policía y llevó a que el gobernador de Misuri colocara a la Patrulla de Carreteras a cargo de la seguridad.


La Policía de Ferguson demoró seis días en revelar públicamente el nombre del agente y documentos que alegan que Brown robó una tienda antes de ser abatido, aunque Thomas Jackson, jefe de la Policía de Ferguson, dijo que Wilson desconocía que Brown fuera un sospechoso cuando lo encontró caminando por la calle con un amigo.


El gobernador Jay Nixon, que declaró el estado de emergencia en Ferguson el sábado después que las protestas se tornaron violentas el día anterior, declaró el domingo por la mañana en el programa This Week de la cadena ABC que desconoce si la policía va a dar a conocer el video de vigilancia de la tienda donde supuestamente Brown robó un paquete de cigarros de 49 dólares.


La policía ha dicho poco sobre el encuentro entre Brown y el agente, salvo que ocurrió una riña después de la detención inicial, el policía fue herido y Brown fue baleado. Testigos señalaron que el adolescente tenía los brazos levantados en señal de rendición cuando recibió varios disparos.


“Cuando uno está exhausto, cuando no se tiene recursos, cuando no se tiene municiones, uno se rinde”, dijo el tío de Brown, el pastor Charles Ewing, durante un sermón el domingo en el Templo Jennings Mason en Ferguson. “El se rindió, y sin embargo murió”.


Al anunciar el toque de queda, Nixon dijo que, aunque muchos manifestantes se estaban haciendo escuchar en forma pacífica, el estado no permitirá que saqueadores pongan en riesgo a la comunidad.