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NUEVA YORK._ Negativo fue el resultado del examen hecho a un paciente sospechoso de tener el virus ébola y que estaba interno en el hospital Mount Sinai de El Bronx, pero las autoridades confirmaron dos casos en Estados Unidos, que corresponden a Nancy Writebol, una misionera que estaban en Liberia, tratando a afectados de ese mal y Kent Brantly, un médico que también fue contagiado en Africa Occidental.


Ambos pacientes, pertenecen a la organización “Samaritan´s Purse” y habían viajado a Liberia para ayudar a curar a pacientes del letal virus.


El hospital de El Bronx dijo en un  comunicado que el paciente que era monitoreado, se encuentra en condición estable, pero no dejó en claro por qué sigue interno.


“Queremos informar que el Centro de Control y Prevención de Enfermedades Contagiosas (CDC), ha determinado que el paciente que permanecía en régimen de asilamiento desde el lunes 4 de agosto, en el hospital Mount Sinai, ha dado negativo en las pruebas de ébola”, sostiene el comunicado.


“El paciente se encuentra en condición estable, está mejorando y permanece bajo cuidados de nuestros médicos y enfermeras”, agrega el hospital sin ofrecer detalles específicos sobre la permanencia del hombre en el nosocomio.


El centro asistencial, había anunciado que en un plazo de entre 24 a 48 horas, daría a conocer los resultados del examen, al sospechoso que regresó a Nueva York desde Africa Occidental a comienzos de agosto.


Al hombre, se le detectaron síntomas similares a los del ébola, como fiebre continua y altísima y problemas gastrointestinales.


La dirección del hospital, había pedido a la población neoyorquina mantener la calma, hasta que se dieran los resultados.


Los dos afectados, se encuentran en el Hospital Universitario de Emory, un centro diseñado para tratar enfermedades altamente contagiosas.


La organización Mundial de la Salud (OMS), ha confirmado 1.711 casos contagiosos, con 932 víctimas mortales, registrados en Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Guinea Conakry, este último país sudafricano, donde comenzó el brote el 22 de marzo de este año.


La enfermedad, que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de persona a persona o entre animales infectados, causa graves hemorragias que matan a las víctimas en cuestión de horas.