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“Saldré pronto de la Embajada”, ha señalado Julian Assange en la mañana del lunes. El fundador de Wikileaks ha anticipado el fin de su limbo político-judicial sin desvelar el mecanismo que permitirá resolver su estancia de dos años en la legación diplomática de Ecuador en Londres. “Es hora de liberar a Julian Assange.


Es hora de que sus derechos humanos sean respetados”, ha enfatizado Ricardo Patiño, ministro de Exteriores ecuatoriano, en una conferencia de prensa que ambos han protagonizado esta mañana.


La prensa británica ha especulado en las últimas horas que los problemas de salud de Assange forzarán su salida de la Embajada, ya sea en virtud de un acuerdo entre Ecuador y Reino Unido o por iniciativa unilateral del famoso refugiado.


“Los motivos quizá no sean los que adelantan la prensa de Rupert Murdoch y Sky News”, ha dicho el australiano, profundizando en el enigma sobre su futuro.


Repreguntado por los periodistas sobre su salud, el activista se ha limitado a expresar: “Estar detenido, de diversas formas, durante un periodo de cuatro años, dos de ellos en la embajada, sin contacto con el exterior ni luz solar, provocaría que cualquier persona sana empiece a experimentar dificultades”.


El ex ‘hacker’ ha vuelto a rechazar las alegaciones de violación de dos mujeres suecas, por las que Suecia reclamó su extradición al Reino Unido.


“Nunca se han presentado cargos en mi contra, ni en Suecia ni en el Reino Unido”, ha apuntado Assange, con pelo y barba blanca y que ha ofrecido la rueda de prensa en una pequeña habitación de la Embajada ecuatoriana.


Una solución negociada para Assange


“Han sido dos años perdidos para todos. Dos años de angustia, incertidumbre y sin justicia para nadie”, ha señalado Patiño. El ministro ecuatoriano ha indicado que solicitará una reunión con su homólogo británico “para encontrar una salida a la gran violación de los derechos humanos” de Assange.


Ecuador ha garantizado el asilo político y “protege” a Assange en su delegación londinense a espera de poder ejecutar su decisión. Según el creador de Wikileaks, su “situación intermedia” está costando 240.000 libras al mes en atención médica de crecientes problemas de corazón, pulmón, presión alta y falta de vitamina D. El coste de la vigilancia policial de la Embajada se calcula en 7 millones de libras desde junio de 2012.


Según informa la agencia Reuters, el portavoz de Assange ha aclarado a los periodistas tras la rueda de prensa que el activista solo abandonará la Embajada si el Gobierno británico suspende el “acoso”.


De acuerdo con el portavoz, Assange no tiene intención de entregarse a la Policía. El australiano teme que si Reino Unido le extradita a Suecia, Suecia le extradite a su vez a EEUU, donde podría ser juzgado por la filtración de los cables de Wikileaks.