Miley  Cyrus


En menos de una semana Jesse Helt ha pasado de acaparar los focos de Hollywood a ser uno más de los fotografiados por las autoridades durante su arresto, los conocidos en Estados Unidos como mugshots.


Todo un carrerón: de ser el acompañante de la cantante Miley Cyrus en la entrega de los premios que concede la cadena MTV, el pasado domingo, a entregarse a la policía de Oregón (EE UU), donde era buscado por allanamiento y otras faltas menores.


Helt, de 22 años, se entregó en la prisión del condado de Polk, donde pasó a disposición judicial por haber violado los términos de su libertad condicional, indicó a la prensa el director del centro, Martin Silbernagel.


El joven modelo, que había estado durmiendo a la intemperie “bajo los arbustos” mientras perseguía su sueño en Los Ángeles, pagó a continuación la fianza de 2.500 dólares (cerca de 1.900 euros) y fue puesto en libertad.


Helt tendrá que personarse ante el juez en dos semanas, añadieron las mismas fuentes.


Su entrega a las autoridades parece subrayar los deseos de Helt de pasar una nueva página en su vida ahora que cuenta con un trabajo junto a Cyrus, según indicaron fuentes cercanas a la cantante. Aunque no han especificado de que se trataría su nuevo empleo.


La joven princesa de la música, exniña prodigio del club Disney, también le pagó a su nueva obra de caridad el billete para que Helt pudiera ver a su madre en Oregón, momento que el indigente cuyo rostro dio la vuelta al mundo aprovechó para saldar sus cuentas pendientes con la justicia.


Así concluye un nuevo capítulo en la vida de este joven que dio rostro en el escenario de los MTV VMA’s a los más de 1,6 millones de indigentes que se calcula hay en EE UU.


Cyrus le conoció cuando pasó por el centro de acogida My Friend’s Place buscando una forma de canalizar sus buenas intenciones, y le invitó a ir con ella a la entrega de premios y recoger en su nombre el galardón al mejor videoclip, obtenido por Wrecking Ball. Este año, la exniña Disney estaba decidida a utilizar el escenario para recordar en medio del brillo del mundo del espectáculo la lucha de los que no tienen nada -y quizá por una vez evitar que se hablara de su ya famoso twerking-.


Un golpe de efecto que dio resultado, aunque posteriormente la prensa comprobara que Helt tenía madre y familia en Oregón (EE UU) a la que no pedía ayuda por “no volver con mamá”.


A esa información se añadían sus cuentas pendientes con la ley y una orden de arresto tras haber violado los términos de su libertad condicional por no personarse ante las autoridades ni completar los servicios a la comunidad impuestos en su condena.


Según su historia policial, Helt fue arrestado hace varios años por allanamiento (al parecer por ir a reclamar a una casa que le habían vendido mala marihuana) y otras faltas menores.


Entonces fue condenado a 30 días de cárcel y libertad condicional cuyos términos violó en repetidas ocasiones hasta darse a la fuga en noviembre de 2011.