Se trata de los Gadawan Kura, un grupo que se gana la vida sacando provecho de sus “dotes” para domesticar hienas, monos y serpientes. Tradición y negocio unidos por costumbres africanas.


En algunas ciudades de Nigeria, sus habitantes abren el paso cuando se encuentran con miembros de los Gadawan Kura quienes inspiran temor y admiración en los suburbios mientras se muestran con sus “poderosas mascotas”.


Estos hombres, que aprovechan las fascinación que generan con sus peligrosos animales, suelen trabajar en sectores clandestinos, la “medicina” o shows de prestidigitación; siendo la intimidación parte de su estilo de vida.


En los actos que realizan es común que los hombres elijan sentarse sobre las hienas para así obtener mayor éxito con el sexo opuesto, como si pudieran obtener el “poder del animal” a través de este rito.


El fotógrafo Pieter Hugo, que viajó y retrató a estos pandilleros señaló que muchos están asociados a un clan secreto considerado como de brujos y suelen traficar con animales o montar shows que rozan la crueldad animal.


Además de manejar monos y serpientes llama mucho la atención que “domestiquen” hienas, animales que usualmente son considerados como despiadados y que suelen manejarse en manadas que atacan y consumen carroña.