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NUEVA YORK._ Alfred Pennine, dueño de la funeraria del mismo nombre y situada en el área de Federal Hills en Providence (Rhode Island), se ahorcó, dejando tras sí un macabro legado de 53 cadáveres pudriéndose y parte de los cuales fueron hallados por las autoridades en el garaje de su casa.


Los investigadores dijeron al periódico Providence Journal, que el suicida, había transportado cuerpos de los muertos de ambos sexos, incluyendo el de un niño a otros lugares, como a un espacio rentado para almacenamiento de muebles y otros artículos en un almacén conocido en inglés como “Self Storage” (Guárdelo Ustes Mismo).


El propietario de la funeraria, se ahorcó el 21 de julio de este año en su casa de campo en New Hampshire.


En el espacio de almacenamiento, la policía encontró tres cadáveres descompuestos, que eran de dos adultos y un bebé, los cuerpos de los adultos  estaban allí desde hacía seis meses y el del niño 32 años..


Pennine, perdió el local de la funeraria cuando le fue embargado por una deuda económica. Parientes de él dijeron que probablemente se quitó la vida agobiado por las deudas.


El local, fue puesto en subasta por la ciudad y un hombre que hizo la oferta ganadora, cuando fue a los espacios de almacenamiento se encontró con el macabro hallazgo de los cadáveres pudriéndose.


El Departamento de Salud de Rhode Island, que los muertos adultos tenía cirugías en las columnas, en busca de ayuda para identificar los muertos.


En la funeraria, al lado de la cual vivía el suicida, las autoridades encontraron que habían sido cremados (quemados) en la última semana de julio.


Seis cuerpos y dos partes de restos humanos, estaban guardados en el garaje de la casa de Pennine. No todos los restos habían sido guardados en contenedores apropiados, dijo Christine Batastini, portavoz del Departamento de Salud.