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El vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Jiménez Bichara, afirmó que “bajo ningún concepto” van a detener la construcción de las plantas termoeléctrica de Punta Catalina, en Baní, por intereses de particulares, ya que el proceso se ha venido desarrollando con transparencia y es clave para el presente y futuro del país.


Jiménez Bichara se refirió así a la sentencia del Tribunal Superior Administrativo (TSA) que ordenó la suspensión de la licitación internacional para la construcción de las plantas en Peravia, cuyo proceso concluyó hace ocho meses.


Expuso que esta sentencia no manda parar los trabajos de construcción de las plantas, sino que pide pruebas que demuestren lo contrario a lo que dice la empresa china Gezhouba Group Company Limited y el Consorcio IMPE, quienes interpusieron una medida cautelar ane el TSA contra la licitación por alegadas contradicciones y sobrevaluación del costo de la obra.


Jiménez Bichara destacó que el déficit del sector eléctrico le representa al país US$3,000 por minuto, información que considera suficiente para sustentar la construcción de las plantas, que avanza en el cronograma de trabajo.


Calificó el sistema actual de generación de energía como deficiente y costoso, el cual la población no soporta más, por lo que buscan velar por el interés nacional, no de particulares, al propulsar el proyecto que llevará energía suficiente y a buen precio.


Durante una rueda de prensa en la sede de la CDEEE, advirtió a los sectores que, dijo, han estado atentando contra este proyecto desde el primer día, que no se van a detener por unos cuantos. “Sabemos que hay muchos intereses que se afectan y que van a atentar contra el desarrollo de Punta Catalina”, dijo.


Al referirse a los sectores que se oponen al proyecto dijo que son aquellos que venden la energía a costos altos, quienes serán afectados por la generación de las plantas de carbón que traerán energía más barata. “Solo aquellos que se sienten desplazados quieren boicotear este proyecto”, dijo Jiménez Bichara.


Mostró documentos según los cuales la empresa matriz Gezhouba Group Company Limited no ha autorizado a nadie para presentar ningún tipo de acusación contra la CDEEE, es decir que se desliga de las acciones que agentes locales han estado llevando ante el TSA. Entiende que esto es un chantaje y una forma de lucrarse de la ineficiencia del sector, a lo cual hay que ponerle un alto ahora.


También negó las acusaciones sobre el monto aprobado en el Presupuesto, ya que la obra solo tuvo asignados US$150 millones el año pasado, de los cuales US$100 millones fueron invertidos, mientras este año se designaron US$200 millones, de los cuales ya se han utilizado US$150 millones. Resaltó que estas plantas generarán energía limpia sin afectar el medio ambiente.