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SANTO DOMINGO. Las muertes a manos de las fuerzas de seguridad del Estado, a las que popularmente se les denomina intercambios de disparos, aumentaron en el primer semestre de este año, rompiendo así la tendencia a la baja que se había experimentado el año pasado.


El informe del Observatorio de Seguridad Ciudadana dado a conocer ayer, indica que en los primeros seis meses de este año, 87 personas murieron a manos de efectivos policiales, mientras que en igual período del año pasado fallecieron 77.


El informe indica que en todo el año 2013, los caídos a manos de las fuerzas estatales fueron 169, mientras que en 2012 fueron 296, para una reducción de 127 casos.


En el semestre también hubo otras 200 muertes a manos de desconocidos. En términos generales, el Observatorio de Seguridad registró 1,203 muertes violentas, entre ellas, 906 fueron por homicidios y 297 fueron suicidios.


En este caso, se muestra una reducción de 5.2% frente al mismo semestre del 2013, con un total de 1,269 muertes voluntarias: 971 homicidios y 298 suicidios.


También se registraron 1,129 fallecimientos no intencionales: 901 por accidentes de tránsito; 146 ahogados, 82 electrocutados.


En cuanto a robos, las cifras reflejan un incremento de las denuncias. Este año hubo 5,402 denuncias, frente a las 5,376 del año pasado.


El informe del Observatorio se dio a conocer ayer durante una presentación en la Cancillería que estuvo encabezada por el ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul; el vice ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel Trullols; y el representante residente de las Nacional Unidas en el país, Lorenzo Jiménez de Luis.


También los jefes de la Policía Nacional, Manuel Castro Castillo; de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), Julio César Souffront; el director de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) Juan Brown; y el presidente del Consejo Nacional de Drogas, Fidias Aristy.


Jiménez de Luis calificó de trágica la situación que vive la región del Caribe por la inseguridad, de la que dijo, no escapa la República Dominicana.


Recordó que los datos ayudan a que los gobiernos tomen las medidas adecuadas para enfrentar la situación, y de paso, a fortalecer el régimen democrático.