La artista malasia Monica Lee está obsesionada por los detalles. Y esa obsesión es la que convierte a sus retratos y dibujos en un desafío para la propia realidad.


“Me gusta desafiarme a mi misma con retratros complejos, especialmente me gusta dibujar personas con pecas o con barba”, cuenta la artista, que trabaja sobre fotografías con el objetivo de lograr idénticos dibujos.


Es que gracias a su técnica con grafitos la artista logra engañar a los observadores, haciendo pasar sus dibujos por fotografìas. “Soy adicta a los detalles. Me gusta dibujar todos los detalles posibles en cada obra”, explica Lee.