virus super mortal


El virus del ébola mató ya a 1.350 personas pero no es el único virus al cual hay que temerle. La rabia, el dengue, el HIV y la gripe son igual de mortales y aunque no son epidemia, no hay que perderlos de vista.


El virus del ébola mató a 84 personas en solo tres días la semana pasada y el número global de muertos por la enfermedad es ya de 1.350, según la Organización Mundial de la Salud.


Pero el ébola no es el virus más fuerte y más temible, hay varios agentes patógenos que pueden ser más mortíferos y si bien no están formándose como epidemia, hay que prevenirlos para que eso no suceda.


La rabia mata a 55 mil personal al año y las posibilidades que tiene de morir una persona infectada con el virus es del 100% si no recibe tratamiento, y el dato escalofriante es que la vacuna no es siempre efectiva.


El virus se transmite por la mordedura de animales infectados, como perros o murciélagos, a través de su saliva. En el caso de los murciélagos, además, una persona puede no percatarse de que ha sido mordida.


Por su parte el virus del VIH mató en el año 2012 a 1,6 millones de personas debido a complicaciones relacionadas con el sida y no existe aún ninguna vacuna contra la enfermedad.


Aunque parezca algo corriente e inofensivo, el virus de la gripe se lleva entre 250.000 y 500.000 personas por año. El virus se transmite con facilidad y no es bien tolerado por los ancianos.


Mientras que la gripe se la agarra con los viejitos, el rotavirus se mete con los más chiquitos. El número total de víctimas anuales oscila entre 600.000 y 900.000 por año. Lo peligroso es que, si un adulto se contagia, sólo tiene dolor intestinales leves, entonces como portador es peligroso.


Por último, el virus que transmiten los mosquitos. Hay varias enfermedades que se desprenden de estos bichos, la fiebre del dengue, la fiebre del Nilo Occidental y la fiebre amarilla, matan a más de 50.000 personas en todo el mundo cada año.


Así que ya saben, hay que cuidarse del ébola pero no perder de vista los recaudos para todo el resto de las enfermedades. Cuidarse de los animales, usar preservativo en las relaciones sexuales y no dejar agua estancada mucho tiempo en ningún rincón de la casa para prevenir el dengue, son algunos de los consejos que más suenan en los médicos.