Estafas


Usar a niños, ancianos y personas sin hogar son algunas de las nuevas estrategias de los estafadores. Estas son siete estafas ante las que debes estar alerta.


1.- Victimizar a niños adoptivos


Los ladrones de identidad son tan despiadados que incluso están apuntando hacia niños adoptivos.


Debido a que su información personal a menudo es compartida por una serie de organismos y hogares en el sistema de crianza, fácilmente puede caer en las manos de la gente equivocada.


Incluso aquellos que se supone que deben cuidar a estos niños pueden aprovecharse, dijo Adam Levin,
presidente de Robo de Identidad 911 .


“En muchos casos, si el tutor o padre de crianza es el culpable, muchos hijos de crianza tienen miedo de denunciar por temor a ser cambiados de hogar de nuevo o sufren un conflicto emocional”, dijo.


La organización de Levin recientemente fue contactada por una mujer de 21 años de edad que había
crecido en hogares de crianza y a quien se le negó su primera tarjeta de crédito.


¿Por qué? Su tutor había abierto una tarjeta a su nombre años antes y cayó en inclumplimiento de pagos; destruyendo su crédito.


2.- Robar a los ancianos


Las personas mayores son blancos comunes, pero algunas estafas son más crueles que otras. Como la
“estafa de los abuelos”, en la que los estafadores hacen llamadas telefónicas haciéndose pasar por nietos.


Ellos hacen su investigación para asegurarse de que la persona tiene un nieto. Entonces llaman y dicen con una voz ahogada y llena de pánico que fueron asaltadas, que tuvieron un accidente automovilístico, y que necesitan dinero inmediatamente. ¿El primer instinto del abuelo amoroso en el otro lado del teléfono? Enviar dinero.


Las quejas han ido en aumento, de acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés). Este año, el esposo de la experta en fraude de la AARP Sally Hurme incluso
se volvió en una víctima.


Art Hurme, de 71 años, pagó 3.000 dólares a alguien que se hizo pasar por su hija y que dijo que había sido arrestada por conducir en estado de ebriedad y que necesitaba dinero para salir de la cárcel.


3.- ‘Rescate’ de la ejecución hipotecaria


Las personas que están perdiendo sus hogares ya están contra las cuerdas. Y entonces llegan los estafadores de ejecuciones hipotecarias.


Estos maleantes generalmente encuentran a los propietarios de viviendas a través de avisos de ejecuciones hipotecarias en línea. Los llaman o visitan y dicen que pueden salvar la casa, explica la National Foundation for Credit Counseling (NFCC).


Cobran honorarios y piden a los consumidores a enviar los pagos directamente a ellos, y afirman que pasarán el dinero al administrador hipotecario después de negociar un pago más bajo.


Pero esto nunca termina bien. Los estafadores se quedan con el dinero y dejan a las víctimas con mucho menos dinero del que tenían al comienzo; y aún en proceso de ejecución.


4.- Abusar de las familias migrantes


Imagina que recientemente emigraste a Estados Unidos. Suena el teléfono: Tu hijo ha cruzado la frontera de manera segura, dice la persona que llama. Puedes reunirte con él, pero tienes que pagar “los costos de procesamiento”. Ningún precio es demasiado grande.


Pero todo esto es una estafa retorcida. El FBI advierte que los estafadores tienen acceso a los nombres de los niños que han cruzado la frontera solos y que se encuentran recluidos en instalaciones federales, y luego desentierran información de contacto con sus familias.


La oficina del FBI en San Antonio dice que familias en 12 estados han sido contactadas. No ha publicado información sobre cuántas personas han sido estafadas y cuánto dinero se ha perdido, y todavía está rastreando quiénes son los responsables.


La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos advierte que las personas que llaman con frecuencia hablan español, dicen ser trabajadores sociales o empleados del Gobierno y saben detalles acerca de sus hijos y su ubicación. Piden a las familias que envíen dinero y requieren que los pagos se realicen a través de una cuenta bancaria, giro postal o transferencia bancaria.


5.- Endeudar a personas sin hogar


En una estafa que está apareciendo en un puñado de ciudades, los chicos malos eligen a personas sin
hogar y les pagan entre 50 y 100 dólares para que obtengan contratos de telefonía celular y teléfonos
subvencionados, donde un dispositivo por valor de 600 dólares puede costar alrededor de 100 dólares por adelantado.


Una vez que los perpetradores reciben los nuevos teléfonos, dejan fuera a las víctimas sin hogar y venden los teléfonos en el mercado negro.


Pero no acaba allí. Los teléfonos están registrados a nombre de las víctimas sin hogar, quienes luego acumulan cientos o miles de dólares en facturas. Además, su crédito queda destruido.


6.- Engañar a los deudores


Algunas empresas de “alivio de deudas” te hundirán más profundo en el agujero.


En primer lugar, los chicos malos cobran grandes honorarios por adelantado. Luego piden a los clientes que dejen de pagar a los acreedores y les paguen a ellos directamente, con la promesa de desembolsar el dinero después de negociar un plan de pago. ¿Y adivina qué? Algunas empresas simplemente se quedan todo el dinero.


Una mujer de Nueva York presentó una demanda el año pasado en la que asegura que envió a una firma 5.320 dólares para hacer desembolsos; y que luego descubrió que la empresa ni siquiera se había comunicado con sus acreedores. Así que su pesadilla se volvió aún peor: todavía estaba en deuda. Su crédito probablemente quedó arruinado porque dejó de hacer los pagos. Y se quedó con 5.320 dólares menos.


7.- Estafar a familias de militares


Si alguien llama para decir que tu ser querido que está sirviendo en el ejército regresará a casa pronto, ten cuidado. Los estafadores están llamando a las familias de los miembros en servicio y les cobran cuotas para tramitar solicitudes de permiso temprano.


La Oficina del Fiscal General de Ohio advirtió acerca de la estafa el mes pasado. Recibe cientos de quejas cada año por militares que han sido blanco de estafas, incluida ésta.


Otra queja común es el robo de identidad. En estos casos, los miembros del servicio regresan a sus hogares con miles de dólares en deuda que alguien más acumuló en su nombre y un caos de reporte de crédito.