Facebook


Una organización privada que se dedica a proteger los intereses de los ciudadanos sometió una querella contra Facebook ante la Comisión Federal de Comercio por el estudio que condujo en 2012 con las emociones de sus usuarios.


El Centro de Información sobre la Privacidad Electrónica reclama en una querella sometida hoy y publicada en el USA Today que Facebook engañó a sus usuarios al realizar un experimento psicológico con el que buscaba observar cómo se alteraban sus emociones si se le presentaban contenidos primordialmente positivos, o negativos en sus “newsfeed”.


La organización, que dirige Marc Rotenberg, reclama a la Comisión que “inicie una investigación de la manipulación ilegal del ‘newsfeed’ de los usuarios y la transferencia de información de los usuarios a terceras partes”, y demanda que “Facebook haga público el algoritmo que filtra el newsfeed”.


Facebook reconoció que en 2012 utilizó los perfiles de más de medio millón de usuarios para llevar a cabo un experimento científico sobre su influencia en el estado anímico de las personas.


Para responder a la pregunta “¿cómo influyen los contenidos de Facebook sobre las emociones de los usuarios?”, un grupo de investigadores modificó durante una semana de enero de 2012 el tipo de contenido que se mostraban a 689,003 personas en sus cuentas en la red social.


A través de un algoritmo, los científicos omitieron para algunos usuarios aquellos contenidos con palabras con connotaciones positivas, mientras que para otros hicieron lo mismo con los mensajes con palabras que expresaban negatividad.


“La razón por la que llevamos a cabo esta investigación es porque nos importan el impacto emocional de Facebook y la gente que utiliza nuestro producto”, indicó en una entrada en su página de Facebook este domingo Adam Kramer, uno de los científicos que tomó parte en la investigación.


El estudio de Facebook ha levantado numerosas críticas en las redes sociales, en las que se acusa a la compañía de utilizar a sus usuarios como cobayas de laboratorio e incluso se ha llegado a especular con el daño que la modificación de los contenidos pudo tener sobre personas con tendencias depresivas.


La política de privacidad de Facebook, sin embargo, contempla que la red social pueda usar los datos de los usuarios para este tipo de experimentos, algo que todos los usuarios deben aceptar al crear su cuenta.