Abandonados


La Procuraduría General de la República y el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) han sacado de las calles y centros turísticos 302 niños pedigüeños, dominicanos y haitianos, de los cuales en su gran mayoría se desconoce el paradero de sus padres.


El encargado de Política y Normas de Conani, licenciado Alberto Padilla, dijo que entre los niños rescatados hay 58 de nacionalidad haitiana, gran parte de ellos traídos por traficantes para que mendiguen en las calles.


Las autoridades están en contacto con las haitianas para devolvérselos a sus padres, indicó. Los niños están ubicados en los centros Jarabacoa 43; Adolescentes La Fe 23; De NNA Masculino Santiago 16; Moisés 39; Hogar Los Angelitos 38; Ángeles Santiago 89 y Hogar Niñas Ángeles 39.


El licenciado Padilla citó que los niños pedigüeños haitianos viven una situación dramática, traídos por traficantes. “Estos niños muchas veces los traficantes los buscan prestados en hogares humildes de Haití, los cruzan por la frontera y los ponen a pedir en cualquier esquina, en horas de la noche lo llevan a dormir a lugares paupérrimos dándoles una o dos comidas”.


A la justicia y presos


El director de la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas, Jonathan Baró, informó que desde 2011 hasta la fecha han sometido a la justicia por tráfico de personas a 11 haitianos y tres dominicanos, obteniendo cuatro condenas entre dos y 15 años de reclusión.


El fiscal adjunto Baró dijo que la Procuraduría “ve con mucha preocupación el trasiego de niños haitianos pidiendo en las calles y limpiando vidrios y porque casi nunca tienen familiares en el país”.


Comentó que esos niños muchas veces se agrupan y comienzan a caminar por las zonas turísticas llegando a delinquir y el año pasado sacaron del Malecón de Santo Domingo 12 menores que dormían en los arrecifes y cuevas.


El doctor Baró consideró trascendental e importante que todas las partes asuman de manera integral la protección de los niños, niñas y adolescentes, “porque de no hacerlo estamos en presencia de una población que no tiene oportunidades y por ende la tendencia a que delinquir.