proc


El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, llamó ayer la atención sobre la imperiosa necesidad de que el nuevo modelo penitenciario, que se inició hace once años, sea terminado.


Afirmó que el aumento vertiginoso de la población carcelaria y las condiciones inhumanas violatorias de todas las normas, en que viven los privados de libertad en el modelo viejo, no resiste por más tiempo.


“Para la construcción y equipamiento de personal se necesitan aproximadamente RD$500 millones todos los años si seguimos la línea de crecimiento de presos que estamos experimentando.


De manera inmediata se necesitan 15,000 nuevas camas, y todo eso puede costar unos RD$3,500 millones, que es más que el presupuesto de un año del Ministerio Público”, dijo.


Gran amenaza. Domínguez Brito consideró como una “gran amenaza” que decenas de hombres vivan unos encima de otros, sin camisas, esperando decisiones de los tribunales para de ahí ser llevados a centros preventivos “que son cráteres”.


Refirió que tras la implementación del Código Procesal Penal, hace diez años, en las cárceles del país había unos 13,300 internos, cifra que se ha duplicado en la actualidad.