A Kendall Jones, una joven de 19 años, porrista de Texas Tech y aspirante a estrella de televisión, le gusta cazar trofeos en Africa. Ella ha estado haciendo los viajes de safari a Zimbabwe y Sudáfrica desde que tenía 13 años, y su página de Facebook, donde publica fotos donde se la ve con animales muertos, tiene casi 18.000 “me gusta”, lo que ha enojado a los defensores de animales.


Sin embargo, Jones asegura que es conservacionista, y un argumento la avala: de acuerdo con un estudio de 2007 publicado en National Geographic, “la caza de trofeos puede desempeñar un papel esencial en la conservación de la fauna africana”. Como los cazadores de trofeos tienen que pagar por los derechos de caza mayor, hay incentivos financieros para mantener la tierra donde estos animales viven.


Según National Geographic, en los 23 países africanos que permiten la caza deportiva, 18.500 turistas pagan más de 200 millones de dólares al año para cazar leones, leopardos, elefantes, jabalíes, búfalos, impalas y rinocerontes.


Operadores de caza privados en estos países controlan más de 540.000 kilómetros cuadrados de tierra. Eso es 22 por ciento más tierra que la que está protegida por los parques nacionales.


Jones escribió “¿Cómo harían los granjeros para darse el lujo de alimentar y pagar las facturas del veterinario (más de 15.000 dólares al mes) si no le ponen valor a estos animales? Vamos gente, piensen en estas cosas”.


Eso no ha impedido que los amantes de los animales hagan peticiones a través de Change.org contra ella.


Sin embargo, Jones ha podido sacar provecho de la controversia. De acuerdo a su página, firmó un acuerdo para hacer un programa en el Sportsman Channel.