nor


NUEVA YORK._ La norteamericana Rachene Hutchinson de 38 años y madre de cinco hijos, murió en la República Dominicana en manos del cirujano plástico doctor Héctor Cabral, quien arrestado y procesado en la Corte Criminal de Manhattan el año pasado, por practicar medicina ilegalmente y mutilar a varias mujeres criollas, a las que trataba en un apartamento de El Bronx.


La señora Corporán, murió hace una semana en Santo Domingo después de haber salido del quirófano en la Centro Cosmético Internacional, propiedad de Cabral, tres días después de haber sido sometida a una liposucción (reducción de grasa abdominal).


El cadáver de Hutchinson, llegó el miércoles de esta semana, repatriado desde Santo Domingo y fue recibido por su esposo dominicano Miguel Corporán, quien al hablar de la muerte de su compañera, no podía contener la fuerte emoción.


“Cuando la llamé pa´trá, me dijeron que había muerto”, relató el hombre entre sollozos, mientras junto a parientes de la difunta, estaba a la espera de que el cadáver le fuera entregado en el aeropuerto internacional John F. Kennedy.


“Ella estaba muy bien antes de yo salir hacia a Nueva York y nunca imaginé que algo así iba a pasar”, agregó el señor Lora.


La víctima, encontró en internet la publicidad del doctor Cabral y decidió pagar $6.500 dólares por la operación, la tercera parte de lo que costaría en Estados Unidos.


“Yo, nunca quería que ella se hiciera eso, pero se lo quería hacer, porque tuvo cinco hijos, no quería tener estómago y quería tenerlo planchao, así… como cuando uno era joven”, añadió el ahora viudo dominicano.


La madre de Rachene, Diane Shields, dijo que su hija murió el pasado primero de julio en el quirófano en manos de Cabral. “No puedo creerlo, esto es devastador, mi hija está llegando a casa en un ataúd”, añadió la madre en medio de incontrolables llantos. “Es como una pesadilla”.


La familia de la occisa, adelantó que ha contratado un abogado para que investigue en la República Dominicana, mientras el doctor Cabral, como todos sus compatriotas cirujanos involucrados en muertes y mutilaciones de mujeres, está guardando silencio.


“Creo que pudo haber muerto del corazón, pero no lo sé”, le dijo al canal local de la cadena ABC, el cirujano dominicano. Lora dijo que no habrá manera de compensar la pérdida de su esposa, tengo que criar tres hijos, sin la madre, no hay manera de que una madre pueda ser sustituida”.


Jasmine Shields, hermana de la víctima, dijo que vio la información de la clínica de Cabral en el internet. “Se ve muy bien, parecía ser el lugar adecuado, pero no lo es, es un palacio de la muerte.”


“Si él hubiera estado en la cárcel en Nueva York, mi hija estuviera viva”, dijo la madre en referencia a un acuerdo hecho por el Procurador General del Estado Eric Schneiderman y Cabral, cuando el cirujano fue multado con $20.000 dólares por la mutilación de varias mujeres.


En el acuerdo, Cabral, firmó salida voluntaria de Estados Unidos, evitando ir a la cárcel y ser deportado por inmigración.


Los fiscales dijeron que el cirujano, se dedicaba a buscar mujeres en salones de bellezas del Alto Manhattan y El Bronx, a través de reclutadoras, y las clientas eran “evaluadas” por Cabral en un apartamento de ese condado, previo a acordar el precio de las cirugías en la República Dominicana.


Numerosas mujeres dominicanas, estadounidenses y de otros países, han muerto a manos de otros cirujanos en la República Dominicana, atraídas por las ofertas de bajo costo de las operaciones en el país caribeño, pero que les han costado las vidas.


El Departamento de Salud de Nueva York, insiste en que las mujeres no deben viajar a la República Dominicana a someterse a cirugías plásticas.


El año pasado, la agencia dijo que numerosos casos de mujeres infectadas con bacterias de las clínicas dominicanas, llegaron mutiladas a Nueva York y varias murieron posteriormente.