jerusalen


Al menos cuatro palestinos resultaron heridos este jueves por el Ejército israelí en disturbios ocurridos en la aldea de Anata, en el este de Jerusalén, según fuentes médicas palestinas.


Un joven fue ingresado en un hospital estado crítico con una herida de bala en la cabeza, mientras que el resto sufrieron heridas leves, según las mismas fuentes. Fuentes oficiales israelíes indicaron, por su parte, que las fuerzas respondieron a un grupo de jóvenes que lanzaban piedras y cócteles molotov.


Los incidentes estallaron esta noche en esa localidad cercana al barrio de Shuafat, donde el martes un menor palestino fue obligado a entrar en un coche y su cadáver apareció horas después en un bosque de Jerusalén Oeste.


Aunque la Policía israelí dice investigar en varias direcciones, la versión más extendida es que Muhamad Abu Jedeir, de 16 años, fue víctima de colonos radicales en venganza por el asesinato de tres estudiantes israelíes, hallados muertos el lunes cerca de Hebrón tras 19 días desaparecidos.


El entierro de los tres jóvenes, dos de ellos menores, desembocó en una oleada de violencia racista contra los palestinos en Jerusalén y otras partes de Cisjordania, con diversos intentos de agresión y una manifestación al grito de ‘muerte a los árabes’.


El miércoles, colonos procedentes del asentamiento de Itamar, cercano a Nablus, quemaron una granja de animales palestina y pintaron sobre sus restos ‘venganza de sangre’.


Mientras, en Shuafat se mantiene una calma tensa en espera de que las autoridades israelíes entreguen el cadáver del joven asesinado, que mostraba signos de violencia y había sido quemado, para su entierro tras una conflictiva autopsia.


La Policía israelí detuvo e interrogó el miércoles durante horas al padre, que insiste en que su hijo no fue víctima de una pelea entre familias, como apunta una de las líneas de investigación.


Desde que se conociera la noticia, más de 250 personas han resultado heridas en incidentes en el Jerusalén Este, entre ellos dos periodistas alcanzados por balas de goma israelíes en la mandíbula y el cuello.