La NASA lanzará este martes 1 de julio su primera nave espacial dedicada a medir los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra. El lanzamiento se producirá a desde la base de Vandenberg (California) a bordo de un cohete Delta II.


La agencia explicó que el satélite Orbiting Carbon Observatory-2 (OCO-2) proporcionará una imagen más completa y global de las fuentes tanto naturales como humanas de dióxido de carbono (CO2).


Tal compuesto, un componente crítico del ciclo del carbono de la Tierra, es el principal gas de efecto invernadero de origen humano.


El director de la División de Ciencias de la Tierra de la NASA en esta capital, Michael Freilich, subrayó que el CO2 juega en la atmósfera un papel fundamental en el equilibrio energético del planeta y es un factor clave en la comprensión de cómo está cambiando el clima.


Con la misión OCO-2, la NASA contribuye a una nueva e importante fuente de observaciones globales para el reto científico de comprender mejor nuestro planeta y su futuro, añadió Freilich.