La juez ha dictado el ingreso cautelar en una centro de menores durante dos meses del joven detenido como presunto autor de la agresión racista contra un chico de Mongolia en el Metro de Barcelona el pasado sábado, según avanza Ep. El agresor se ha negado a declarar este martes ante la Fiscalía de Menores que, es quien se encarga del caso al tratarse de un menor de edad.


La Fiscalía de Menores, en coordinación con la Fiscalía especializada en delitos de odio y discriminación, ha estado valorando si solicitaba algún tipo de medida cautelar par el arrestado: libertad vigilada o internamiento en un centro de menores; finalmente la juez ha decretado la segunda opción.


El menor que agredió a un joven mongol en el Metro de Barcelona el pasado sábado por motivos racistas se ha negado a declarar ante la Fiscalía de Menores y permanece en custodio en dependencias en la Ciudad de la Justicia.


Por el momento, no se ha tomado declaración al otro menor imputado por los Mossos como cómplice de los hechos ni ha comparecido ante el juez de guardia el adulto que iba con ellos: los dos -considerados coautores- iban con el detenido en el Metro y grabaron las imágenes de la agresión que luego se colgaron en Youtube.


Respecto a si estos tres implicados forman parte de algún grupo racista o ultra y si estaban organizados a través de Internet, las fuentes consultadas aseguran que todavía está todo bajo investigación y que se esperan las conclusiones de los investigadores de los Mossos d’Esquadra.


La agresión, grabada y difundida en las redes sociales, se produjo el sábado sobre las 22.00 horas entre las estaciones Sagrera y Fabra i Puig de la Línea 1 del Metro, cuando un joven increpó y propinó varios puñetazos a otro que estaba sentado en el vagón, aunque la rápida intervención de varios testigos evitó que siguiera la agresión.


Entonces la víctima, de 25 años, fue empujada fuera del vagón, aunque logró volver a subir y continuar su viaje hasta la parada de Fondo, donde pidió ayuda a los vigilantes de seguridad, que dieron el aviso por una persona herida con contusiones por una pelea entre usuarios, mientras que los tres agresores se apearon en la misma Fabra i Puig.


La presunta identidad del autor, su dirección y fotografías de los supuestos implicados han sido difundidas en las redes sociales y han generado una oleada de críticas al vincularles con otras acciones y postura racistas y supremacistas, aunque los Mossos d’Esquadra no han querido dar ningún detalle de las identidades ni pronunciarse sobre la veracidad de las informaciones al tratarse de un caso con menores implicados.