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SANTO DOMINGO. Para el año 2011, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales identificó en su primera Lista Roja oficial de especies en peligro, que de 6 mil especies de plantas con que cuenta la isla La Hispaniola.


Quinientos cuarenta y siete estaban amenazadas en territorio dominicano. Sin embargo, en este 2014, investigadores del Jardín Botánico Nacional elevan la cifra a más de mil.


En el más reciente estudio, los examinadores han evaluado 1,406 especies de plantas. De ese total, se verificó que de las más de mil amenazadas, 26 son palmas, más de 15 tipos de cactus, árboles maderables y frutales, y plantas aromáticas, medicinales y ornamentales.


Las razones para que estén en peligro son atribuidas por los investigadores a la ganadería y la agricultura descontrolada, ensanchamiento de las fronteras urbanas, incendios y destrucción del hábitat, entre otras. Estas causas se vienen registrando desde los años 60, principalmente.


DL conversó con el biólogo botánico Brígido Peguero, encargado de Taxonomía y Exploraciones del Jardín Botánico, quien es parte del equipo de investigadores que analiza el estado de conservación de la flora vascular del país. Para este estudio se cuenta con un financiamiento de RD$8 millones del Fondocyt y una contrapartida de unos RD$9 millones del Botánico.


De 28 especies de palmas, las menos amenazadas son la Coccothrinax argentea o “guanito” (símbolo del Jardín Botánico) y la Coccothrinax barbadensis o “guano”. Del resto, 14 están en peligro crítico, nueve en peligro y tres vulnerables.


Entre las amenazadas están el corozo y el guano manso de Baní, muy simbólico en la localidad y usado para artesanía y fines ornamentales. “El método de cosecha (del guano) es irracional, le quitan todas las hojas, y también el cogollo para hacer fibras. Esa palma es exclusiva de República Dominicana”, dice Peguero.


También, el cacheíto de la Beata o de Pedernales, que solo existe en el procurrente de Barahona y la isla Beata, según explica el especialista. “El otro cacheo, Pseudophoenix vinifera, del que tradicionalmente se ha hecho el llamado mabí de cacheo, está bastante amenazado porque sus poblaciones han sido muy afectadas por diferentes impactos humanos”, agrega.