mujerpuente07_0001La mujer australiana que se casó con “Le Pont du Diable” (el Puente del Diablo) en Céret, al sur de Francia el año pasado, celebró su primer aniversario con una reflexión sobre los juicios del matrimonio.


Jodie Rose, la señora de “Le Pont du Diable”, reveló la dificultad de la separación, entre ella y su marido de piedra, desde que regresó a su casa en Sydney.


“He luchado este año para volver a Australia sin él, pero fue duro. Sobre todo por la distancia y la construcción de una vida al otro lado del mundo, cuando esperaba que pudiéramos vivir juntos (…) lamentablemente, nuestro certificado de matrimonio no fue suficiente para convencer a las autoridades de permitir que me quedara en Francia como su compañera”.


La mujer reflejó buenos recuerdos con su “pareja” cuando se casaron el 17 de junio del año pasado, frente a 14 invitados.


“Me encanta estar con él, comer esas increíbles cerezas de los huertos alrededor de Céret y beber vivo tinto mientras vemos juntos la puesta del Sol (…) la boda fue realmente una celebración espectacular y siento que nuestro viaje está todavía comenzando. Los dos tenemos mucho por crecer, tanto por nuestra cuenta como en nuestro camino en común. He abandonado a todos los otros puentes, pero estaré en éxtasis al reunirme con mi sexi diablo francés”.


A pesar de que el matrimonio no está legalmente reconocido en Australia o Francia, Rose espera ser capaz de regresar a visitar a su marido antes de su segundo aniversario.


“Sus vibraciones me están llamando de nuevo a Europa y ya tengo ganas de volver a reunirme con mi amor en los Pirineos franceses. Creo que nuestra historia tiene mucho más para desarrollarse y no hay duda de la posibilidad de que haya un puente bebé en camino”.