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La salud íntima de la mujer es un factor muy importante en la vida diaria, ya que de ella depende la salud de los genitales y mantener un ejercicio de la sexualidad satisfactorio.


Esto garantiza, además, que su autoestima se mantenga en los mejores niveles. Las infecciones vaginales son un mal muy frecuente en las mujeres y atacan independientemente de la edad, o de si se es, o no, sexualmente activa.


La Organización Mundial de la salud (OMS)  estima que en época de calor, el riesgo de adquirir infecciones vaginales aumenta hasta en un 50%, por lo que conviene tomar algunas precauciones que  permitan disfrutar tranquilamente de este período caluroso sin poner en riesgo la salud íntima.


Los tipos de infecciones son varios, pero las más comunes son las ocasionadas por hongos o candidiasis. Picazón, ardor, dolor al orinar y secreciones de color y olor diferentes a las normales, son algunos de los síntomas de estas infecciones, que pueden producirse por el aumento en la temperatura y humedad vaginal.


Otras infecciones más frecuentes en esta temporada son la vulvovaginitis por hongos (inflamación de vulva y vagina), la cervicitis (inflamación del cuello del útero) y las enfermedades de transmisión sexual


Es importante resaltar el hecho de que no todas las secreciones vaginales que podría presentar una mujer obedecen al hecho de estar padeciendo una infección vaginal. En estudios realizados en diferentes países se ha identificado que más del 70% de las veces que una mujer acude a la consulta de su ginecólogo lo hace bajo la falsa creencia de que está padeciendo de una infección vaginal.


La higiene es importante


La higiene íntima es la implementación de técnicas que cada mujer debe poner en práctica para contrarrestar los factores que puedan ejercer efectos nocivos en los órganos sexuales. Lo podemos resumir como el aseo, limpieza y cuidado específico de esta parte del cuerpo; su principal objetivo es el de preservar la Salud Sexual y Reproductiva, es decir, evitar infecciones que a corto o largo plazo puedan poner en riesgo el buen funcionamiento del área vaginal.


Cada mujer debe ser la responsable de poner atención en la limpieza de su zona íntima, ya que en ocasiones el baño diario no es suficiente para mantener en óptimas condiciones los genitales.


La naturaleza del cuerpo de la mujer requiere mayor atención y limpieza, especialmente, después del ciclo menstrual, luego de sufrir de secreciones vaginales intensas, o bien, tras el uso de sustancias no recomendadas o de jabones inadecuados.


Es importante preguntarle al ginecólogo sobre las mejores alternativas para adquirir una rutina de higiene íntima adaptada al  estilo de vida.


En general, las mujeres no les dan importancia a las pequeñas infecciones íntimas, pues las consideran “normales”, e incluso piensan que son pasajeras, pero en realidad la mayoría de las veces se convierten en una amenaza cuando no son atendidas a tiempo.


Los especialistas recomiendan a las mujeres ser muy observadoras con su cuerpo, y a la menor sospecha de que sufran alguna alteración visitar de inmediato al ginecólogo, quien les dará las indicaciones necesarias.