haitianos


De los poco más de 20 mil trabajadores haitianos que realizan actividades agrícolas y pecuarias en el valle de esta provincia, sólo a 45 de ellos sus patronos, los hermanos Manuel, Víctor y Rafael Matos Pérez, les están gestionando la documentación para su legalización.


La actividad agrícola y pecuaria se realiza en esta ciudad de forma intensiva, se recolecta un rubro e inmediatamente se preparan los suelos para sembrar otros, arroz, habichuelas, en invierno, maíz, batata, guandul, cebolla, tomate, yuca, berenjena, lo que obliga a los agricultores a utilizar la mano de obra haitiana.


Informaciones ofrecidas por funcionarios que trabajan en la Gobernación de esta provincia en la regularización de extranjeros haitianos, quienes pidieron reservas de sus nombres, confirmaron que hasta el pasado viernes 4 del cursante mes, ningún agricultor había visitado las oficinas en busca de información tendente a regularizar los obreros que utiliza en sus predios agrícolas y ganaderos.


Todos los días el área reservada para la regularización, incluyendo los pasillos, luce repleta de haitianos y haitianas embarazadas y con recién nacidos en sus brazos, buscando información con relación al programa que esta ejecutando el Gobierno del presidente Danilo Medina, luego de la promulgación de la Ley 169-14.


La pecuaria, que hasta hace poco más de cinco años era realizada por obreros dominicanos debido a que, según ganaderos, los haitianos carecen de entrenamiento y práctica para el ordeño principalmente, datos ofrecidos por estos mismos revelan también el ciento por ciento de quienes contratan para esa práctica, desparasitar y trasladar las reses de un lugar a otro, lo hacen obreros del vecino país.


Otra actividad que es realizada por obreros haitianos, es la recolección y acarreo de limones, desde las fincas hasta los lugares de acopio, (enramadas), en cajas que luego son vendidas a comerciantes de Santo Domingo, Santiago, el este y norte del país, para ser consumidos en los hoteles turísticos de dichas zonas.


La siembra de frutales, principalmente limones de la variedad persa, se ha expandido en forma extraordinaria en este municipio en los últimos cinco años, a tal punto que se calcula ya en poco menos de 10 mil tareas las áreas plantadas de dicha fruta, y según han informado varios productores, dejarán de sembrar los rubros tradicionales para optar por dicha fruta.