San Francisco – La humanidad, muy mermada tras un virus mortal que apenas ha dejado supervivientes, se enfrenta ahora a la primera guerra con los simios, un episodio espléndidamente narrado en la última entrega de la saga “Planet of the Apes”, que llegará a la gran pantalla a mediados de julio.


“Dawn of the Planet of the Apes”, producida tres años después de “Rise of the Planet of the Apes” (El origen del planeta de los simios), abunda como su predecesora en los últimos días de la civilización de los humanos y los inicios en los alrededores de San Francisco del que luego será el imperio de los simios, forjado por el pionero y líder de los primeros monos inteligentes, Caesar.


“Ha sido un papel increíble de explorar y desarrollar, porque debía hacer de Caesar, un simio mucho más parecido a un humano en su manera de actuar. Ahora tiene mucha responsabilidad como líder, y su expresión facial es de mucho más dolor y preocupación que en el filme anterior”, explica en una entrevista con Efe el actor que da vida al simio protagonista, Andy Serkis.


Serkis interpretó los movimientos y expresiones de Caesar mediante la técnica de captura de movimientos, en la que el actor británico es ya todo un experto.


Entre sus trabajos anteriores con este sistema se encuentran papeles tan destacados como el de Gollum en la trilogía “The Lord of the Rings” (El Señor de los anillos), “King Kong” en la película epónima de 2005 y el capitán Haddock en “The Adventures of Tintin” de Steven Spielberg.


El actor, que ya interpretó a Caesar en “Rise of the Planet of the Apes”, asegura que en esta ocasión no necesitó estudiar tanto los movimientos de los chimpancés como en sus películas anteriores, ya que lo más importante para él era “entender la naturaleza del liderazgo”.


“Caesar -el simio- es un personaje tremendamente empático”, explica el actor británico, quien, pese a admitir que a veces sin quererlo se le “escapa” el Gollum de “The Lord of the Rings” (El Señor de los anillos), dice que esto no ocurrió durante el rodaje de este filme.