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Santo Domingo.-Loma Miranda se ha constituido en uno de los temas más controversiales del país, generando tantas pasiones que no abundan los espacios para discusiones sin descalificaciones o centrándose en las exposiciones racionales.


Sin embargo ayer dos geólogos y dos biólogos, con posiciones claramente divergentes, acudieron al “Gran Coloquio EL DÍA” para exponer sus pareceres con relación al tema “Loma Miranda, ¿parque nacional?, que se celebró ayer en el Hotel Barceló (Lina) de esta capital.


El público sobrepasó los espacios disponibles para el evento, teniéndose que habilitar más cupos del que se tenía previsto.


Eran de todos tipos, ambientalistas defensores de la preservación de Loma Miranda, dirigentes comunitarios que apoyan la declaración de Parque Nacional, propietarios de terrenos que recelan de esa idea, empleados de la Falconbridge y uno que otro curioso.


Las pasiones se controlaron en el Gran Coloquio. Los panelistas en ocasiones subían el tono de sus exposiciones y reacciones similares tuvo el público, pero todos se contuvieron y seguían escuchando los argumentos de una parte y la otra.


Los panelistas llevaron argumentos técnicos, con carácter científico, aunque en ocasiones dejaban salir alguna que otra consigna como “Loma Miranda es un parque nacional por decreto popular”, o “la pasión no se puede sobreponer a la razón”.


Los panelistas fueron escogidos por sus mostradas capacidades profesionales en las respectivas áreas y sus públicas exposiciones sobre el tema.


Los geólogos Osiris de León y Eduardo Verdeja, presidente de la Sociedad Dominicana de Geología; así como los biólogos Luis Carvajal, de la comisión ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y Milcíadas Mejía, presidente de la Academia de Ciencias, hicieron sus exposiciones en la que predominó la factibilidad o no de la explotación minera de Loma Miranda, el aspecto jurídico de una eventual declaratoria de Parque Nacional y el componente social de una decisión gubernamental sobre el tema.


Cada intervención, las cuales son reseñadas en esta misma edición, provocaba reacción del público, las cuales expresaban en los papeles habilitados para que formularan sus preguntas por escrito. Se recogieron 59 preguntas de los asistentes, la mayoría de las cuales fueron respondidas por los panelistas.


Los geólogos insistieron en la necesidad de que el país elabore un plan de ordenamiento territorial para la minería, pues entienden que esta actividad es importante para el desarrollo económico del país.


Los biólogos también se mostraban de acuerdo con ese planteamiento, pero dejando claro que eso no implica una futura actividad minera en Loma Miranda.


Mejía indicaba que la preservación del agua es prioritario frente a la actividad minera, pero Verdeja respondía que se debe discutir sobre información hidrológica veraz.


El Gran Coloquio sobre Loma Miranda discurrió encendido, pero en un clima de respeto y, hasta de cierto modo, académico, aunque muchos de los asistentes se quedaron con el deseo de hacer exposiciones “de barricada”.