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SANTIAGO. Los planes iniciados durante los últimos años para rescatar el río Yaque del Norte han fracasado debido a la falta de recursos y coordinación entre las entidades responsables.


Según un nuevo estudio auspiciado por varias entidades nacionales e internacionales, el rescate del Yaque requiere de una inversión de unos US$1,800 millones.


El fracaso del rescate del río está a la vista de todos. Sólo basta hacer un recorrido en el trayecto que va desde Rafey hasta el puente Ercilia Pepín para comprobar el nivel de contaminación del acuífero.


Basura, aguas negras, residuos industriales y los desechos de más de 300 familias que viven en ambos lados de la ribera son parte de los contaminantes.


A esto se suman las aguas residuales de unos 63 barrios, cuyas descargas en arroyos y otros afluentes van a parar directamente al Yaque.


El viceministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Mario Tejada, afirmó que rescatar el río, además, conlleva una campaña de concienciación de la población.


El funcionario aseguró que todos los desechos de la ciudad de Santiago están llegando al caudal, por lo que para rescatarlo se requiere de un trabajo a largo plazo, en el que, además del Gobierno, tienen que intervenir los alcaldes de los ayuntamientos.


“Sólo en la margen del arroyo de Gurabo viven más de 300 familias, quienes descargan sus sanitarios a este caudal, junto todos los desechos sólidos”, expresó.


Sostuvo que a Santiago llegan más de 20 millones de botellas plásticas, la mayoría de las cuales van a parar a los afluentes que descargan en el Yaque.


Tejada explicó que hasta Santiago, la contaminación del Yaque, no es tan alta, sino que el problema se complica a partir de esta ciudad, porque todos los afluentes y algunas empresas descargan desechos al mismo.