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Un anciano haitiano, quizás ciego, que vive en un batey abandonado no tiene muchas veces ni cincuenta pesos para llevarse un pan con café a la boca, mucho menos podrá reunir 2,500 pesos para venir a la embajada a buscar los papeles que le permitan regularizarse”, afirma enérgica la señora Claudette Richard.


Ella y otros haitianos que residen en el país acompañaron a los representantes de Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados en República Dominicana y a la Confederación de Organizaciones Cristianas-Migrantes por la Paz a una vigilia frente a la embajada de Haití, donde reiteraron el rechazo al cobro de 2,500 pesos por la emisión de pasaporte, cédula y acta de nacimiento.


Miguel Batista, de la Comisión de Comunicación de la Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados consideró que el gobierno de Haití no ha entendido que el Plan de Regularización resuelve un problema para ese país, porque en la medida que los ciudadanos obtengan residencia dominicana estarían a la responsabilidad del gobierno dominicano.


“Nosotros no variaremos nuestra decisión de estar aquí en pie de lucha hasta que el gobierno haitiano dé una respuesta positiva y anule esa medida del cobro abusivo de 2,500 pesos para documentar a los ciudadanos de su país”, afirmó.


Manifestó que el Plan de Regularización que el gobierno local realiza de forma gratuita se agilizará en la medida que el gobierno haitiano entregue los documentos gratis.


“Los haitianos que están aquí manifestándose deberían estar en los diferentes centros habilitados para el Plan de Regularización, pero no lo hacen porque Haití, que ha recibido ayuda internacional para emitir los documentos gratis, quiere cobrarles el dinero que no tienen para entregarle los papeles que requieren para evitar en lo adelante ser repatriados por encontrarse en la ilegalidad”, aclaró Miguel Batista.