10 Años De Carcel


Llorosa, Betsian Carrasquillo Peñaloza, mejor conocida como Gordi Comehombres, pidió perdón a su hija, a la que prostituía siendo menor de edad, durante la vista a la que fue sentenciada a 10 años de prisión este lunes.


“Quisiera pedirle perdón primero a usted (refiriéndose al juez federal Juan Pérez Giménez) y a mi hija que me perdone. Tengo fe en Dios de que cuando salga de aquí sea la madre que ellas desean”, dijo llorando la mujer de 35 años, por lo que un alguacil le alcanzó un pañuelo desechable.


Su hija, sentada en primera fila en sala detrás de la hoy convicta, permaneció seria. Durante el largo receso que hubo, dado a que la lectura de sentencia estaba pautada para las 10:00 a.m. y se vio a la 1:30 p.m., madre e hija se mantuvieron hablando amenamente.


Previo a dictar la sentencia, el juez escuchó a la abogada de Carrasquillo Peñaloza, Joannie Plaza, de la Oficina del Defensor Público federal, quien recalcó que estos hechos no ocurrieron “en el abstracto”, dado a que su representada fue víctima de abuso sexual por parte de su padre cuando tenía cinco años, y luego por su padrastro y otros miembros de su familia, además de que la prostituyeron en la calle Loíza.


“Es triste pero lógico ver que Betsian Carrasquillo estaba involucrada en el crimen que cometió. Los padres y las madres protegen a sus hijos, y cuando no lo hacen, uno se enfurece… Ella fue víctima y pasó a ser victimaria”, manifestó la abogada.


Plaza agregó que una neurosicóloga le realizó una evaluación en la que se reflejó que la convicta madre de cuatro hijos y con educación hasta séptimo grado “entendió que estaba convirtiendo a su hija en ella misma”.


“El amor que comparten, aunque pueda parecer retorcido, está ahí. Hay que protegerla a ella y a su hija para que no se convierta en esa madre”, añadió Plaza, quien pidió al juez que se le ofrezca tratamiento médico adecuado en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) a su representada, quien acudió a sala en silla de ruedas. También solicitó rehabilitación de drogas y alcohol.


Carrasquillo Peñaloza hizo alegación de culpabilidad el 11 de octubre de 2013, luego de llegar a un acuerdo con el fiscal Marshal D. Morgan para una pena recomendada del mínimo estatutario de 10 años de prisión.


El juez acogió dicha recomendación y le impuso además cinco años de libertad supervisada una vez termine la pena de cárcel. Le indicó que deberá registrarse en el Registro de Ofensores Sexuales y no podrá compartir o trabajar con menores una vez salga a la libre comunidad.


Carrasquillo Peñaloza se declaró culpable por transportar para prostituir a su hija de 14 años. De ir a juicio y ser encontrada culpable, se exponía hasta prisión de por vida.


Los hechos ocurrieron en octubre de 2012, cuando agentes encubiertos realizaron un operativo haciéndose pasar como clientes y pautaron encontrarse en el hotel Sheraton del Centro de Convenciones. Allí la convicta llevó a tres jóvenes, entre ellas su hija de 14 años, a cambio de $1,000 y $240 por llevarlas al lugar.


El 30 de mayo pasado, cuando inició la lectura de sentencia, la fiscalía federal presentó el vídeo que grabaron los agentes encubiertos el día de los hechos.