Por Impedir Aborto


La alcaldesa de la ciudad de Warsaw despidió al jefe de maternidad del hospital de la zona porque se negó a practicarle un aborto a una mujer, cuyo feto tenía varias malformaciones, por razones religiosas.


El bebé, que nació recientemente, permanece ahora en cuidado intensivo por malformaciones severas en el cerebro y el cráneo.


La alcaldesa Hanna Gronkiewicz-Waltz dijo hoy que despidió al obstetra Bogdan Chazan, quien es católico, por su proceder en este caso.


Agregó que, además de negarse a realizar el aborto, Chazan no le informó a la embarazada las oportunidades que tenía y el tiempo límite para hacerlo.


En Polonia, una mujer puede solicitar terminar con su embarazo antes de la semana 24 de gestación si el feto tiene daño severo. Un doctor se puede negar a realizar el aborto por razones religiosas, pero tiene la obligación de legal de referir al paciente a otro médico.