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La Sociedad Dominicana de Pediatría advirtió que la gran cantidad de niños obesos del país incrementará los gastos futuros en salud del Estado y las familias, e incrementará el número de enfermos de diabetes, deficiencias renales, hipertensión y el corazón.


El doctor Rodolfo Soto Ravelo, presidente de la entidad, calificó como lamentable que tantas personas sufran de enfermedades crónicas que son prevenibles con solo llevar una alimentación adecuada y seguir las orientaciones de los pediatras.


“Cada día hay más sobrepeso en los niños, causado fundamentalmente por el sedentarismo y la mala alimentación”, comentó el presidente de la entidad que agrupa a los pediatras dominicanos.


Abogó por el establecimiento de políticas de prevención para evitar esta epidemia del siglo 21, que es la obesidad.


Soto Ravelo habló en el desayuno- conferencia “Obesidad en Pediatría”, organizado por la Sociedad Dominicana de Pediatría y que tuvo como conferencista a la doctora Rosario Almánzar, de la Unidad de Endocrinología del Hospital Robert Reid Cabral.


Almánzar, pediatra endocrinóloga, explicó que la obesidad es un trastorno metabólico que conduce a una excesiva acumulación de energía en forma de grasa corporal en relación con el valor esperado, según el sexo, talla y edad.


Dijo que las consecuencias de la obesidad en niños pueden ser psicosociales, respiratorios, afecta su crecimiento, “puede desarrollar pseudo-tumores cerebrales, desencadena infecciones y complicaciones cardiovasculares”.


Señaló que en la mayoría de los casos lo producen el sedentarismo y la alimentación inadecuada con dietas ricas en azucares y grasas. Llamó a los pediatras a ser orientadores y guías de los padres para que los infantes lleven una alimentación sana y hagan ejercicios diariamente.