ers


SANTO DOMINGO. En el período enero-junio de este año 576 personas perdieron la vida por armas de fuego, cifra calificada de alarmante por la Procuraduría General de la República, y que amerita un movimiento que termine con un desarme de la población.


Cuestionado acerca de la factibilidad de que la población sea desarmada, el ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul, manifestó que esa decisión no ha sido establecida como política de Estado.


“La mayor parte de los robos y atracos que conducen a muertes violentas son para robar sus armas”, proclamó el procurador Francisco Domínguez Brito, durante un acto de incineración de más de 2,000 armas de fuego incautadas.


El funcionario consideró que esos artefactos son causantes de un gran dolor en la familia dominicana, por lo que es necesario emprender acciones tendentes a fomentar una cultura de diálogo y respeto a la vida.


Asimismo, planteó que la cultura del porte de armas está armando a los delincuentes, lo cual no puede seguir.


“Estadísticamente, el que tiene un arma, tiene más posibilidades de que lo maten, o terminar en prisión, que el que no la tiene”.


Domínguez Brito quiere que los dominicanos asuman el protagonismo por la abolición total del porte y tenencia de armas.


“Son las armas las que les dan fuerzas al crimen organizado, a los vendedores de drogas, a los tratantes de personas, y hasta a quienes matan mujeres”. Justifica las razones por las cuales entiende que debe eliminarse el porte de armas. Argumenta que la ecuación es sencilla, puesto que un mundo y un país sin armas es más seguro.


Por esa razón, el Procurador sugiere que Centroamérica y el Caribe deben iniciar un movimiento regional de desarme. “Son nuestros países los que ponen los muertos y el dolor por el comercio legal o ilegal de armas”.