chiEl personal de seguridad de los hospitales públicos se siente presionado y en una situación de tensión por las demandas de pacientes enfermos con el virus de la chikungunya.


Los síntomas que padecen las personas que asisten a los centros hospitalarios hacen que los familiares de los afectados se desesperen y exijan al portero de las salas de emergencias que apresuren la entrada por temor a que sus parientes hagan crisis y que les pudieran provocar hasta la muerte.


Ángel Andújar, vigilante del hospital Moscoso Puello, en la zona norte del Distrito Nacional, al igual que Amancio Pérez, portero del hospital pediátrico Hugo Mendoza, ubicado en la Ciudad de la Salud, en Santo Domingo Norte, dijeron a HOY que tienen que llenarse de mucha paciencia para manejar a las tantas personas que llegan a esos centros hospitalarios afectados del virus que ha contagiado a más de 135 mil personas y ha provocado la muerte a otras decenas, aunque las cifras oficiales sólo citan a tres.