Kim Kardashian quiere demostrar que las curvas que la hicieron famosa están de regreso, y no hay mejor forma de hacerlo que mostrándolas en traje de baño. En medio de unas vacaciones en México, la socialité se dio un chapuzón en una piscina, y aunque el traje de baño que escogió es más bien tradicional, apenas pudo contener sus exuberantes formas.