7d25b3a4f4a3680073b1d68f347eed10_max_460x365Con 12 años de casada y dos hijos, afirmó que le gustaría alargar su familia, pero que su esposo no quiere.


Aunque lleva más de una década dedicándose a la conducción de televisión. Éste no era el sueño de Karina Larrauri, sino dedicarse en cuerpo y alma a su profesión como Psicóloga Industrial.


Ella, declaró al periodista Alfonso Quiñónez para el programa “Confabulaciones” (Telesistema canall 11), que en los inicios de Súpercanal 33, llegó allí buscando trabajo en el área de recurso humanos, y que por culpa de una coincidencia, se ha convertido en una de las presentadoras mas queridas de la televisión.


“Yo fui a depositar un currículo como psicóloga industrial porque me dijeron que estaban pagando muy bien… Conocí cuatro argentinos que estaban armando el canal, uno de ellos por mi parentesco físico a una figura de su país, me pidió que hiciera una prueba, después me ofrecieron el trabajo, todo un reto porque era junto a Freddy Beras-Goico”.


Fue también en esa reunión que conoció a su actual esposo Federico Ozores: “No fue en ese momento donde hicimos conexión Federico y yo, sino tres años después, ya me encontraba trabajando en Telecentro, nos volvimos a ver y fue como un flechazo”. Confesó que cuando lo conoció no sintió ninguna atracción por él, porque era muy delgado y tenía el pelo largo.


Con 12 años de casada y dos hijos, afirmó que le gustaría alargar su familia, pero que su esposo no quiere.


De su proyecto televisivo “LunatiK” que se transmite todos los domingos a las 9 de la noche por Antena latina, sostiene que todavía tiene mucho que ofrecerle a la audiencia.


A ella la radio le deja más dinero que la televisión: “La radio es un lindo trabajo y buen negocio, en mi caso me da para vivir bien. Tiene la ventaja que no se necesita tener grandes recursos para hacer grandes producciones, en la TV hay un factor visual que cuesta mucho dinero”.