111111El ministro de Interior y Policía advirtió ayer que no serán variados los requisitos ni ninguna de las condiciones establecidas en el Plan Nacional de Regularización, porque este es un mandato legal.


José Ramón Fadul rechazó así el planteamiento que hicieron al Gobierno grupos de inmigrantes haitianos indocumentados, así como organismos de derechos humanos de Haití y República Dominicana, para que no exijan cédulas y actas de nacimiento a los ilegales que quieran acogerse al Plan.


“No. Este plan se cumple cabalmente en base a la Ley (de Migración) y al decreto (327-13 que instituye dicho plan)”, precisó el funcionario.


Fadul informó, además, que de los 31 mil extranjeros que hasta el viernes se habían acogido al plan, solo alrededor de 5,900 ha presentado algún tipo de documentación y que menos de 100 cumplieron con todos los requisitos básicos requeridos.


Afirmó que el 97% de las personas que acuden a iniciar el proceso de regularización es de nacionalidad haitiana, por lo que reiteró su llamado al Gobierno del vecino país a que “hagan su mejor esfuerzo” por documentar a sus nacionales para que la República Dominicana proceda con agilidad a regularizarlos.


Insistió en que la falta de documentos personales de los haitianos es la principal traba que afecta el proceso. Sin embargo, dijo que en términos generales la regularización “va bien” y que sigue recibiendo respaldo de la población.


“En cuanto a Haití, ellos deben prestarnos mayor ayuda, pero yo no puedo incursionar en la política haitiana, eso es propio de su soberanía, pero la mayoría de los que están yendo en este momento no tienen ningún tipo de documentación y el Estado dominicano no es quien tiene que darles identidad, es su país. Le pedimos que hagan su mayor esfuerzo por documentar a sus nacionales”, precisó.


Rechaza la propuesta de hacer un muro fronterizo


Fadul calificó como un “absurdo” la propuesta del diputado Vinicio Castillo Semán de construir un muro en la frontera domínico-haitiana y afirmó que no le sorprendería que alguien planteara la idea de que se instalen en la línea fronteriza hornos “para incinerar los haitianos”. Consideró que “la gente no tiene que decir todo lo que se le ocurra, por tener la cabeza tan fértil”.