colLa fiscal del Distrito Nacional confirmó ayer que fueron reabiertos trece colmados que habían sido cerrados próximos a las universidades. Yeni Berenice Reynoso dijo que “se reabrieron parcialmente trece porque eran colmados donde también vendían comidas y estamos trabajando en el tema de las bebidas alcohólicas y la música”.


Explicó que la medida se tomó de manera parcial, debido a que los mismos ofertan productos alimenticios y que no exclusivamente de bebidas.


Berenice Reynoso habló previo a sostener una reunión con el jefe de la Policía, mayor general Manuel Castro Castillo, y el alcalde del  Distrito Nacional, Roberto Salcedo, como parte de la serie de acciones que llevan a cabo para evitar que los centros continúen operando en las proximidades de las altas casas de estudio.


De su lado, el mayor general Castro Castillo, al ser cuestionado respecto a aquellos centros de expendio de bebidas alcohólicas que no fueron cerrados por las autoridades, expresó que contra ellos no hay “una orden de cierre y allanamiento”.


“Se operó contra una gran cantidad de negocios, no se operó contra todos porque las órdenes de allanamiento y de cierre, se ejecutaron contra las que lo tenían”, refirió Castro Castillo.


Refirió que el operativo tiene una segunda fase.


En tanto que el alcalde Roberto Salcedo indicó que la próxima semana se volverán a reunir y allí estarán presentes los rectores de las diversas universidades.


Durante un operativo el pasado 23 de mayo, la Fiscalía y la Policía Nacional cerraron 16 centros de bebidas alcohólicas que operan próximo a universidades. El cierre se realizó luego de que elCaribe publicara una serie de reportajes.


Sobre el tema se pronunciaron varios rectores universitarios, el Ministerio de Medio Ambiente, el Ministerio de Educación Superior, el Ministerio de Interior y Policía, la Policía Nacional, el procurador Francisco Domínguez Brito y estudiantes. Las autoridades universitarias reaccionaron alarmadas y consideraron que los colmadones y los drinks, así como otros negocios camuflados que comercializan bebidas alcohólicas y el alto volumen de la música, resultan contraproducentes y constituyen un factor perturbador a los centros de estudios. Consideraron que el Senado debe prestarle atención al proyecto de Ley para el Control de Expendio, Suministro y Consumo de Bebidas Alcohólicas.