cachBoca de Cachón, Jimaní.- A veinte días de vencido el plazo de un mes establecido para que las personas afectadas en Boca de Cachón, por la crecida del lago Enriquillo, se mudaran al nuevo barrio, 520 familias ya se trasladaron, aseguró ayer el mayor general Rafael de Luna Pichirilo, coordinador del proyecto.


Sin embargo, el éxodo se ha trastornado por los conflictos generados entre los beneficiarios de las viviendas, el Comité de Desarrollo Comunitario del Nuevo Boca de Cachón, el director del distrito municipal y algunos advenedizos que quieren tener una casa en el proyecto habitacional construido para albergar a quienes podrían perderlo si el lago sigue creciendo.


Mientras, el mayor general De Luna Pichirilo alega que la entrega se ha hecho respetando los levantamientos de dos censos que se efectuaron en el 2012, los munícipes denuncian tráfico de influencias, corrupción y politiquería en la asignación de las viviendas. Como el caso de la señora Faustina Florián, quien aprovechó la entrevista para decirle al presidente Danilo Medina que lo estaban engañando.