imageEl incremento de la tensión bélica en Irak sigue condicionando los mercados, sobre todo el de las materias primas, donde el petróleo cotiza en máximos de los últimos nueve meses.


El temor a un recrudecimiento del conflicto en el país también ha condicionado el ánimo de los inversores en Bolsa, ya que los parqués de referencia han evolucionado también marcados por la crisis de Ucrania. Al cierre, el Ibex se ha dejado un 0,95%, al frente del resto de Europa.


El barril de Brent cotiza este lunes al borde de los 113 dólares. El crudo para entrega en agosto de referencia para Europa avanzó durante la semana pasada hasta superar los 114 dólares, lo que amenaza con encarecer los carburantes en plena operación de verano de tráfico. Este es su nivel más alto de los últimos nueve meses. El barril de Texas, por su parte, se intercambia por más de 107 dólares, también un máximo desde el pasado septiembre.


El temor de los inversores es que el conflicto corte el suministro de petróleo desde el país. Irak es el segundo productor de la OPEP y, según cálculos de Bloomberg del pasado mayo, extrae 3,3 millones de barriles diarios, de los que 2,58 millones se destinan a la exportación. No obstante, los analistas se han esforzado este lunes en señalar que la ofensiva no ha llegado al sur del país, donde están los principales centros de producción como Rumaila, West Qurna-2 o Majnoon.


Los insurgentes, por el contrario, han tomado el control del oleoducto de Kirkuk-Ceyhan, en el norte del país y con capacidad para transportar unos 310.000 barriles al día. Esta infraestructura está parada. La OPEP está siguiendo la situación y mantendrá su nivel de producción en 30 millones de barriles al día, según ha asegurado su secretario general, Abdalla El-Badri, lo que ha ayudado a rebajar la tensión.


“La incertidumbre de lo que pueda pasar en Irak está provocando miedo en el mercado”, ha afirmado Gene McGillian, analista de Tradition Energy. No obstante, también ha matizado que los inversores ya han descontado “una buena parte del riesgo geopolítico”, al tiempo que ha recordado que la recuperación tirará a su vez de la demanda y, por extensión, del precio. Mike Wittner, analista responsable del departamento de petróleo de Societe General, ha resumido que la verdadera amenaza de una disrupción del suministro no es inminente, pero es seria”.