Vinnie Myers, un tatuador estadounidense ha ‘devuelto’ más de 4.000 pezones a mujeres que los perdieron luego de someterse a mastectomías, para sobrellevar el cáncer de mama que padecían.


Este visionario, también conocido como “el artista de los pezones” ha decidido paliar con su arte, el tortuoso episodio que sus clientas, a nivel psicológico, también deben superar tras la huella que les dejó la operación de sus pechos.


Myers se hizo conocido a través de un documental de The New York Times, que lo hace ver como una especie de un salvador de aquellas mujeres que se sentían incómodas con su nuevo cuerpo.


El informe contó el caso de Caitlin Kiernan, una de sus clientas, que no le importó conducir de madrugada hasta Maryland con tal de que el tatuador le dibuje las dos nuevas aureolas de color carne que terminarían por normalizar su aspecto después de la doble mastectomía a la que tuvo que enfrentarse.


Lo cierto es que el estudio ‘Little Vinnie’ ha atendido a mujeres que han viajado de diversas partes de Estados Unidos para someterse a este “mágico tratamiento”.


Myers ha decidido dedicar la mayor parte de su trabajo a estas mujeres, pero también colabora con algunas organizaciones de lucha contra el cáncer y clínicas especializadas.