lechPor conmemorarse este domingo 1 de junio el Día Mundial de la Leche, el Consejo Nacional para la  Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (CONALECHE), hizo hoy un llamado a la población para que consuma con preferencia la leche de producción nacional.


Según explicó la entidad reguladora, la leche producida en los campos dominicanos tiene  valor nutritivo superior a las leches importadas que han sido reconstituidas o rehidratadas, ya que las últimas han sufrido tratamientos térmicos más agresivos, “que ocasionan la desnaturalización y/o destrucción de nutrientes como vitaminas, proteínas y  algunos aminoácidos esenciales”.


“La reconstitución o rehidratación de la leche, como su nombre lo indica, se realiza a partir de leches en polvo, es decir, que han sido secadas o deshidratadas (método de conservación de alimentos) por lo que no es un producto fresco. Luego se rehidrata al agregarle agua al porcentaje que debiera tener una leche fresca (87% aprox.), para luego ser procesada según sea su destino final”, explica un documento de prensa  emitido por la institución durante el desarrollo de la Feria de la Leche de Puerto Plata.


En el acto el director del CONALECHE, Juan Recio, recordó que por disposición de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) el 1 de junio de cada año se hace un llamado mundial para motivar el consumo de leche, uno de los alimentos más importantes y completos de la dieta humana. La leche es una fuente rica en proteínas, aminoácidos, vitaminas, energía y minerales.


 “Es un alimento necesario en los programas de ayuda alimentaria dirigidos a poblaciones de riesgo como niños, adolescentes, embarazadas y adultos mayores”. Y, además, el consumo de este líquido blanquecino está asociado a la reducción de riesgo de diversos problemas de salud, tales como la osteoporosis, cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y objetividad.


Los expertos aseguran que la leche es un alimento ideal, por su alto valor nutritivo, para situaciones en que se estén formando nuevos tejidos en el organismo, como: crecimiento en los  niños y adolescentes, en el embarazo y periodo de lactancia, intervenciones quirúrgicas  (no digestivas), heridas graves y traumas o fracturas óseas.