Buscones y negocios circundantes a la antigua ubicación del Consulado de los Estado Unidos, en la avenida Máximo Gómez, fueron afectados por la mudanza de la sede.


En la cafetería Stop N´ Refuel, eran las diez cuarenta de la mañana y apenas habían recibido unos diez compradores, cuando hace tan solo cinco días el lugar no daba abasto para los cientos de personas que a diario la visitaban.


Según explicó la supervisora del negocio, Carmen Evangelista, han presentado pérdidas de hasta un 90 por ciento. La situación, además, provocó cambios en los horarios y reducción de personal.


Similar condición han presentado otros tipos de negocios debido a la mudanza de la sede de Estados Unidos en el país, como es el caso de Open Passaport, quienes se encargan de brindar asesoría en temas migratorios y gestiones consulares, además de tomar fotos y hacer fotocopias.


El encargado del negocio, Aneudy Castillo, explicó que ya han pensado en mudarse en un mes cercano a la nueva sede ya que de lo contrario el negocio no podría seguir en pie, debido a que sólo llegan a ellos clientes recurrentes.


Este negocio que está ubicado en la Bomba Texaco, al lado de la antigua sede en la Máximo Gómez y que lleva en este lugar unos tres años, ha tenido pérdidas de un 80 por ciento.


Don Joselito Ulloa, quien “se la busca” hace más de 20 años en los alrededores del antiguo consulado, expresó que ha visto una considerable baja en sus ingresos diarios desde el viernes que se hizo el traslado. Dijo que con esas “picadas”, cuidando celulares y vendiendo hot-dog, pudo hacer una casa y comprarse un carro en el que ‘taxea’ actualmente.


Nueva sede inició operaciones


El pasado viernes, la Embajada de los Estados Unidos realizó una ceremonia encabezada por el embajador James W. Brewster y el Cuerpo de Marinos de los Estados Unidos, para despedirse de la antigua sede.


Desde ayer, y bajo estrictas medidas de seguridad, inició sus operaciones en la nueva sede que fue construida a un costo de US$170 millones.


Parqueos y sala de espera para acompañantes


Mientras que en la antigua sede del Consulado Americano no se veía movimiento alguno, familiares de personas que fueron a solicitar servicios o visado en la nueva sede, se quejaron de que a pesar de las lluvias de ayer en horas de la mañana, no les permitieron ni acercarse al lugar a esperar a sus parientes.


Dijeron que al no haber parqueo disponible tenían que dejar sus vehículos en un solar que queda a unas esquinas pagando 100 pesos. Estas personas que estaban desde las cinco y seis de la madrugada citaron la necesidad de que en el lugar haya una sala de espera para acompañantes.