51f22520538f97cdc8dcc9dfeabe1a4e_620x412El diálogo de alto nivel entre la República Dominicana y Haití, iniciado en enero pasado, transita por un estado de indefinición. Las discusiones están en el aire. Parecería que el diálogo está “suelto en banda”, como se dice en el argot popular, por los gobiernos de ambos países, luego de que la tercera ronda de reuniones, que estaba prevista para celebrarse el pasado seis de este mes de mayo, fuera pospuesta sin fecha por quinta ocasión.


Hasta el momento ninguno de los representantes de las comisiones designadas por los gobiernos de las dos naciones ha anunciado una nueva fecha para la tercera reunión.


Sin embargo, la complejidad de las discusiones podría definirse ahora tras el sometimiento al Congreso Nacional del proyecto de ley que establece “un régimen especial para personas nacidas en el territorio nacional inscritas irregularmente en el Registro Civil dominicano y sobre naturalización” y que busca dar una solución al problema por el que atraviesan las personas de descendencia haitiana afectadas por la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional (TC), el punto que dio origen al diálogo de alto nivel.


La especie de “limbo” en el que se encuentra la tercera cita podría definirse con esta acción del Gobierno dominicano, porque según versiones extraoficiales, el diálogo se ha estancado precisamente por el incumplimiento de las autoridades criollas que habían prometido enviar el 27 de febrero a las cámaras legislativas el referido proyecto, aunque esta versión fue negada reiterativamente por la Presidencia dominicana.


El tercer encuentro binacional para tratar temas migratorios, comerciales, de salud y turismo estaba pautado para el 12 de marzo, luego fue reprogramado para el 20 de ese mismo mes, después para el seis de abril, luego para el seis de mayo y después para el ocho del mismo mes, pero el mismo día ocho se volvió a posponer, pero esta vez sin fecha.